martes, 20 de marzo de 2012

Condemned: Criminal Origins


Condemned: Criminal Origins es un juego de Monolith , la compañía que por aquellos años (mediados de la década pasada) luchó por ganar el trono de los juegos de miedo tanto en PC como en consolas. Todos recordamos aquel F.E.A.R., juego que heló la sangre a más de uno (como  por ejemplo a quien escribe estas líneas) y que fue el principal rival del propio Condemned. Sacar el juego en aquel momento acabó tapando el juego, aunque puede que su contexto le hiciera un flaco favor.


Porque Condemned: Criminal Origins ya es en cierto modo un juego de culto, o por lo menos uno que cumple todas las características para ser considerado como tal. Una historia confusa con bastantes interpretaciones (no voy a mentiros, yo no me enteré absolutamente de nada) para que la gente hable en foros y propague el juego por el tradicional arte de la palabra. Un sistema de juego bastante realista basado en ataques con armas melee en su práctica totalidad que convertían el juego en algo nunca antes visto, y una legión de seguidores bastante ínfima, que hablan maravillas del juego pero que, por cuestión de cantidad, no ha llegado a calar en general en la industria.

¡¡¡Y encima manejabas a Riquelme!!!

El juego es una mezcla de géneros, es una especie de FPS pero sin ir cargados con un arsenal. Las únicas armas de fuego que nos encontramos durarán lo que sepamos conservar el cargador que lleven consigo, por lo que el realismo gana enteros. Disponemos de un táser, pistola que lanza descargas y que nos ayudará (bastante) a acabar con los dementes que nos intentarán incordiar durante toda la partida. El juego se centra en las armas cuerpo a cuerpo, y saber bloquear y contraatacar es básico para nuestras posibilidades de supervivencia. Hubiera estado bien implantar algo para que las armas se deterioraran, para así obligarnos más todavía a ir cambiando, pero a pesar de ello todo está muy bien balanceado.

Parece una broma el juego que da una pala

Condemned es además un Survival Horror, en primera persona, sí, cosa que ya contradice un poco la definición de Survival Horror, pero encontramos varios elementos de ese género. La ambientación goza de especial importancia, aunque es un poco monótona, con escenarios propios de barrios bajos y abandonados donde las ratas, la basura y las cucarachas son los reyes del mambo. Pasaremos por una biblioteca, una escuela o la red de metro, pero todo muy viejo, muy roto, muy oxidado y muy asquerosoide.
El peculiar juego de Monolith tiene además originales formas de contar la historia. Gozamos de instrumental de investigación del FBI, colectores de muestras de sangre, luces ultravioleta y demás “armamento” para llevar a cabo nuestra investigación. Nuestro contacto en la agencia, Rosa, se encargará de transmitir instantáneamente los resultados de la investigación, en un sistema que realmente funciona y hace interesante la historia, incluyendo elementos de aventura.

Probablemente mi parte favorita

Monolith ya sorprendió a todos con la IA del F.E.A.R., y toma bastante de ello en Condemned. Nuestros adversarios buscarán coberturas y las mejores armas, así como inquietarnos a base de golpear todo cuanto vean en el escenario (incluso sus propios compañeros, montándose unas tanganas de importancia). El reparto de animaciones es bueno, y nos será bastante impredecible saber cuando un enemigo nos va a golpear o tan solo está haciendo un amago para dejar nuestra defensa vendida.

Vosotros a lo vuestro, que ya si eso salgo luego

No me llamó mucho la atención en su día, y no lo jugué, pero ahora, unos cuantos años después, el juego se ve igual de bueno. Es cierto que le falta algo, que parece estar un poco carente de alma, pero es una gratificante experiencia para los amantes del género. Miedo, como el F.E.A.R., no da, o al menos no hay grandes sustos. Aquí la carga psicológica es mayor que el sobresalto puntual.


No he jugado a la segunda parte, ni creo que lo haga a menos que me agencie una consola poderosa, pero creo que pasó todavía más desapercibida. Tiene toda la pinta de fastidiar el decente sabor de boca que me dejó el Condemned: Criminal Origins. Su duración es adecuada, prolongarlo más hubiera hecho que su sistema de juego destapara demasiado sus flaquezas, con poca flexibilidad y poco más que ofrecer fuera de lo que se nos muestra. Se podría haber profundizado más en la historia, creo que tardé como cinco o seis capítulos en empezar a interesarme sobre la razón por la que estaba abriendo cabezas de dementes por el inframundo de la ciudad. Desde luego creo que no he jugado a nada que se le parezca (y si se os ocurre algo, comentádmelo), y por ello ya merece atención. No es para nada lo mejor que vais a jugar, pero sí una opción distinta en un mercado falta de ideas.

Creo que intentan decirme algo

PUNTUACIÓN
7

8 comentarios :

  1. Tu parte favorita es la mía también *_* en la casa esa siniestra *_*

    Creo que yo también le daría un 7, si si. Me lo pasé de puta madre jugándolo y le tengo bastante cariño. Y bendito táser! yo como soy así de lerda, muchas veces olvidaba que lo tenía, así que me mataban y cuando volvía a empezar pensaba "el táser, copón!" y ya podía avanzar *1

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    1. Yo también me lo olvidaba a veces xDDD
      ¿Y lo gracioso que era "táser+ostieja+correr atrás para que el táser se recargara" y repetir? xDD

      ¡Es que esa parte está muy chula! *_*

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  2. Soy fruta y mi coño lo disputa. Me voy a la biblioteca, actualiza adivina la película, que si no van a adivinar más y va a ser la muerte actualizar el ranking. Que podía haberte esto por email pero ya que estoy cotilleandote el blog antes de irme...

    PROSTATA: Pos claroooo.

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    1. Oye, que tengo que salvar una galaxia, mono opresor

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    2. Luego venderé los derechos del blog y me pienso quedar pa mí tol capital.

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  3. putosssssssssssssssssssssss

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