viernes, 8 de junio de 2012

Rage

Aunque os despisten sus descojonables texturas, Rage es un juego que salió en el 2011 y que estaba llamado a ser el sucesor de Doom/Quake. El juego de id Software es uno de esos ejemplos de hype descontrolado que se va de las manos, aunque no deja de ser un decente FPS que da alguna que otra hora de diversión. Lo que sí va a hacer más de uno jugando al Rage es precisamente un rage. “Hacer un rage”, para los que no lo sepan, es en el tedioso mundillo de las partidas online, salir del juego enfadado porque vas perdiendo o porque simplemente no te gusta lo que está pasando.


Bethesda+id Software… y sale una especie de Fallout 3 con un 90% de FPS y un 10% de RPG. Claro, que el Fallout 3 ya era bastante más FPS que RPG, pero en Rage la exploración y todo eso ha quedado relegado a un segundo plano (sí, he reducido el término de RPG únicamente a exploración, pero es para que lo entendáis). No está mal ni mucho menos, pero si vendes el juego como lo contrario la tortilla se te da la vuelta. id Software destaca en el campo que debe destacar, en el FPS, donde tantos buenos juegos ha dado, pero cuando le da por abrir su mundo y ofrecer una experiencia nueva sus resultados son mediocres. Rage no es un mal juego, es tan solo mucho peor juego de lo que nos vendieron durante su desarrollo. Tan sencillo como que el mismo juego lo saca otra compañía, pasa desapercibido y parece un muy decente juego.

El juego se desarrolla en un futuro post apocalíptico de los que tanto me gustan a mí, una especie de Mad Max con unas dosis mayores de Steampunk (pero no tanto eh). Ya sabéis el rollo Mad Max, con bandidos sueltos y vestigios de una civilización perdida (ojalá la historia bebiera un poco de Mad Max también). Hemos de ir por los diversos asentamientos realizando trabajillos para ganarnos su confianza y hacernos un hueco en la facción rebelde que pretende derrocar el sistema actual. Eso sí, la historia te acaba importando un pimiento y te dedicas a leer los objetivos de las misiones que te van dando para avanzar en el juego sin profundizar en ellas. Para colmo, el final es lamentablemente malo, en todos sus aspectos. Después de haber estado por las tierras devastadas terminas en un edificio bien futurista (lo cual por supuesto me gustó) en el que pasas como media hora matando únicamente a mutantes reconducidos. No hay malo final ni nada por el estilo y eso que previamente hemos matado a unos cuantos bicharracos de considerable tamaño. Tan solo sobrevivir una oleada de esos nuevos mutantes y se acabó.

Mad Max es amor

Nos desplazamos con nuestro coche (buggy más bien) por todo el territorio. Es ahí donde está el amago de exploración. La mayoría de sitios son inaccesibles hasta que no se activa la misión correspondiente, y eso es algo de lo que te das cuenta al poco de empezar. Lo poco que te preocuparas por irte por el camino no marcado acabas dejándolo de lado, porque sabes que siempre te lleva a sitios sin salida (donde además los bandidos, que también van motorizados, pueden darte para el pelo). Hay básicamente tres zonas bien diferenciadas por las que movernos. Cada una de ellas se va abriendo conforme avanzamos en la historia. Simplemente tres mapeados con un asentamiento más mayoritario donde hacemos las misiones, pero con una superficie bastante pequeña de terreno. No hace falta decir que el juego es considerablemente corto, y generalmente fácil hasta en el nivel de dificultad más extremo (pero eso ya va en función de tus habilidades).


Más allá de la apestosa historia principal, el juego ofrece varias posibilidades secundarias. Desde aburridísimos minijuegos como las cartas hasta misiones con más chicha, como hacer de recadero, limpiar las alcantarillas de mutantes o proteger con tu rifle de francotirador una expedición. Todas las misiones fuera de la historia son sosillas, no tanto como las del Mass Effect pero desde luego no llegan en la mayoría de los casos ni a divertir. Hay una de ellas bastante más divertida, que se desarrolla en un programa de televisión donde tenemos que matar a todos los mutantes que nos van lanzando. Algo así como un Smash TV en FPS, llamado Mutant Bash, que sirvió para que me dieran muchas más ganas de que alguien se atreva a hacer algo así.

Mutant Bash, un amago de Smash TV

Las carreras forman una parte importante del juego. Lo bueno es que si no te gustan puedes pasar de ellas perfectamente. Son carreras con misiles y metralletas, vamos, lo normal de toda la vida. Aquí me parece que da bastante igual el alerón que saques o la estrategia de paradas en boxes que lleves. Cuando las juegas por primera vez lo ves con buenos ojos, es algo diferente dentro del juego y todo eso, pero al final te parecen tan sosas como todo el juego. Recuerdan un poco al Flatout, con esos coches escacharrados que parece que van a reventar en cualquier segundo. La conclusión es la misma que para todos los demás intentos de diversificación del juego, que id Software se debe dedicar a lo que sabe.


Porque la acción es muy buena, como cabía esperar al menos. Los enemigos tienen una IA decente, no es la del F.E.A.R. pero tampoco es la del Prey. Los mutantes por ejemplo van cargados con una buena batería de animaciones que hace que, a pesar de ser enemigos que van cuerpo a cuerpo, sean muy escurridizos y difíciles de atinar hasta con la maravillosa escopeta. Contamos con un arsenal grande de armas (y todas ellas con distintos tipos de munición) y un repertorio de cacharritos importante. Desde clásicas granadas de mano hasta cochecitos teledirigidos explosivos (bastante poco útiles en verdad). Si en todo lo demás falla, id Software lo hace bastante bien cuando se pone en modo FPS total. Es por ello que mientras que vas conduciendo hasta tu destino te aburres considerablemente (más cuando pasas cinco veces por el mismo sitio) pero cuando llegas a él notas tu ansia videojueguil crecer. La conclusión es fácil: Rage hubiera sido mejor juego como un FPS lineal sin más añadidos. Probablemente hubiera caído en los mismos erroes que Singularity, pero a la larga hubiera salido mejor parado.
 
Todos estos cacharritos, municiones y armas que comentaba se sustentan con un inventario ridículo y confuso. Me costó lo mío entender qué objetos eran pura basura y cuáles no (vamos recogiendo basura por todo el territorio, como en el Fallout, aunque bastante más simplificadamente). Todo el inventario es un caos en general, y cambiar de munición para tu arma es una pesadilla. El problema es que la interfaz te sugiere que asignes cuatro armas al cambio rápido, y que elijas la munición también desde ese menú. Dicho menú es de esos tan maravillosos que no paralizan la partida, y mientras estás eligiendo tus armas favoritas tienes a un mutante mordiéndote en la pierna. Pronto te olvidas de tanta tontería y te limitas a cambiar de arma con las teclas numéricas como toda la vida se ha hecho

Matar Gollums siempre es divertido

El apartado técnico es… desconcertante. El problema no son las texturas o los gráficos en sí, el problema es la horrible compresión de las mismas. Todo lo que se ve de fondo es impresionante, pero lo que se ve de cerca es horrible. No es ninguna exageración, hay comparativas realizadas entre Rage y el primer F.E.A.R. donde sale ganando el juego de Monolith. Es curioso que estas carencias gráficas tengan especial relevancia en aquellas partes donde la oscuridad reina. Quién le iba a decir eso a id Software después de haber hecho Doom 3. Además, el juego carece de física alguna, y el 2011 ya es un año para haber dado un salto importante en ese tipo de cosas.

Esto es así, no lleva filtro alguno para dramatizar

Rage es disfrutable si sabes cómo hacerlo. Sus partes de FPS compensan el resto de intentos de id Software por hacer un juego diferente. Si me he tirado más de medio análisis criticando la mayoría de sus facetas es para compensar el hype que se generó en su día, pero no quiere decir que no me lo pasara bien jugándolo. Si esperas un pelotazo, un GOTY o un juego al que jugar prioritariamente te vas a llevar una gran decepción. Si lo juegas sin muchas ambiciones lo disfrutarás el doble. No te va a enamorar ni quedará grabado en tu memoria, pero no podrás decir que has pasado un rato aburrido.

PUNTUACIÓN
6

6 comentarios :

  1. ¿Qué dices? Si el final es buenísimo. Es una obra de arte, lo que pasa es que como no llevas gafas de pasta no has captado la filosofía que intentaba transmitir el autor... :\

    PD: Podría estar facilmente entre los 10 finales más malos de esta generación, y si me apuras, de la historia del videojuego.. Es una tomadura de pelo. Es más, el golem ese gigante que sale a mitad del juego hubiese sido mejor final xD

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    1. De la historia del videojuego no, pero buf... como dices, si encima antes te enseñan monstruos gigantes no tiene sentido que luego no aparezca nada decente. Que estamos en un videojuego, no en la vida real!

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  2. Exuberrubia (Nicolas Cage para los amigos)8 de junio de 2012, 19:06

    Ah! Pero que hoy no hay actualización del debate de GH?? U_U

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    1. Calla calla, si ya me cuesta sacar ingenio para hablar de la re-vuelta... xD

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  3. La verdad es que no me llama nada XD, partimos de la base de que no me van los shooters. El único que me llama la atención, a parte del Bioshock, es el Bulletstorm, que parece bastante frenético y sin poner fases raras como éste XD.

    P.D.: La última captura es bestial. Y eso que juegas en PC. Madre mía.

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    1. Lo de la ultima captura es preocupante si, por fortuna en el juego hay mucha luz y rara vez te encuentras eso...

      El Bulletstorm es el mejor FPS de la generacion, asi que dale :D

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