martes, 4 de septiembre de 2012

Hunted: The Demon's Forge

Hunted: The Demon’s Forge es uno de esos juegos que pasaron considerablemente desapercibidos por consolas y ordenadores de última generación, que fue desarrollado por inXile Entertainment y publicado por el siempre atrayente sello de Bethesda Softworks. Es un juego de acción donde el cooperativo reina sobre todas las cosas, y aunque a botepronto puede parecer que es un juego de los que hay a patadas, pronto te das cuenta de que no es así.


Mi experiencia con el juego se basa en la campaña cooperativa realizada con el amado gran-hero, pero también tuve la oportunidad de jugar al modo para un solo jugador viéndome acompañado en todo momento por un bot. Hunted presenta dos personajes, E’lara y Caddoc, que bajo su noble profesión de mercenarios recorren un mundo donde la espada y brujería se imponen todavía a cualquier otro modelo de negociación. Bueno, habría que decir arco, espada y brujería para ser más precisos, porque cada personaje destaca en una habilidad distinta que sin duda condicionará el modo de juego.

Gran-hero a tope de gama

Mientras que E’lara domina el arco, Caddoc es un espadachín notable. No hace falta decir que ambos unidos se complementan muy bien. La idea detrás de esto es que Caddoc vaya a pecho descubierto a los enemigos mientras E’lara apoya con sus flechas. Jugablemente, las diferencias entra ambos personajes se traducen en la destreza favorable de lucha de Caddoc frente a la endeble espada de E’lara, mientras que el arco de E’lara puede lanzar flechas con una cadencia como cinco veces superior a la que puede tener la ballesta de Caddoc. También cambian los poderes de ambos. Realmente uno no es mejor que el otro, ambos son igual de efectivos siempre y cuando asumas el rol que tienes.

E'lara y Caddoc posando con las armas definitivas que conseguimos

Como dije, la elección del personaje determina en gran parte el tipo de juego que vas a tener. Es cierto que puedes cambiar de personaje a mitad de partida, pero no es algo que recomiende. De hecho creo que podría hasta catalogar como fallo el hecho de poder cambiar de personaje con tu compañero a media partida. En cualquier caso, yo llevé a E’lara, por lo que para mí el juego fue más una especie de Gears of War con arcos que otra cosa. Mi compañero, el mencionado gran-hero, controlaba a Caddoc, por lo que imagino que tendrá una sensación más del clásico Hack and Slash que todos conocemos.

E'lara repartiendo amor

Así que la primera conclusión que arroja el suelo es sencilla. ¿Individualmente merece la pena? Hay cientos de juegos de misma ambientación que pueden superar por ejemplo la partida que puedas echar con Caddoc, abriéndote paso a espadazos, así como hay otros que superan en su género la sensación de juego que te dan las guerras de flechas que disputas como E’lara. Hunted no es una maravilla si te pones a pensarlo, pero ese cooperativo tan equilibrado hace de la aventura algo que pocas veces he visto. Tampoco es que diga que no sea un buen juego si lo juegas sin nadie, pero está claramente pensado para el cooperativo. No es uno de estos juegos donde el cooperativo es un complemento.

Caddoc

La experiencia cooperativa de Hunted es muy enriquecedora, pero va más allá de la mera forma de las batallas. Caddoc y E’lara deben coordinar sus movimientos para resolver acertijos. Desde las típicas placas de presión que hay que pisar a la vez para que se abran puertas hasta enigmas mucho más complicados que nos llevan a tesoros bastante útiles. Además, estamos ante un cooperativo absoluto donde el único ápice de competitividad lo tenemos a la hora de terminar una refriega en forma de una frase fanfarronesca de aquel que haya matado más enemigos. Ni siquiera tenemos un contador de los enemigos que hemos vencido para compararlo con el oponente ni ningún tipo de estadística competitiva al final de cada nivel. Todos los objetos importantes, como cristales para desbloquear magias y poderes, son comunitarios, cuando uno los coge sirven para los dos. Incluso es tu compañero el que lleva tus vidas en su cinturón y tú las suyas, de manera que cuando caiga eres el encargado de correr hasta él y proporcionarle el vial de salud.


Una de las mejores cosas del juego es el sentido del humor y la relación entre Caddoc y E’lara. No paran de hablar entre sí, y la mayoría de las veces en un tono ameno y divertido. Puede que vaya en contra de la seriedad del juego pero a la misma vez lo hace más divertido y hace que te encariñes de ambos personajes por igual. Lo que más llama la atención es la propia personalidad de ambos personajes. Si bien Caddoc parece un mastodonte que se baña en la sangre de los enemigos, es en realidad el más prudente de los dos, y siempre quiere evitar un enfrentamiento directo. E’lara en cambio, es una bella elfa que tiene una sed de sangre (especialmente por los minotauros) inquebrantable, y no duda en saltar directamente a la batalla para destruir a sus enemigos.

E'lara y Caddoc debatiendo sobre la vestimenta de la primera

Hunted está lleno de enigmas, de misiones secundarias que te invitan a desviarte del camino principal para llegar hasta ellas. Estas misiones son muy entretenidas, y normalmente van asociadas a puzles para desbloquear poderoso armamento. Nos encontraremos con grandes puertas con forma de cara hechas de piedra que nos lanzarán enigmas que tenemos que resolver, un poco a lo Fable. Lo cierto es que todo se suele resumir a coger ciertos objetos que están por el escenario para que se abran, pero suponen un buen paréntesis para que no todo sea matar y matar. Vamos, que no pasan de curiosos, pero se agradecen. Contamos además con una guía que nos ayuda a seguir el camino. Estas guías que hemos visto ya en ciertos juegos como Dead Space son perfectas para los que queremos encontrar cada rincón de un juego y tememos avanzar más de dos pasos por si nos dejamos algo atrás. En todo momento conocemos el camino principal, por lo que basta salirse de él para acceder a estas zonas alternativas. La guía también nos indica donde está nuestro compañero. Es una de las cosas que solo he visto en esta generación de videojuegos (creo) y que espero se implanten con más fuerza de aquí al futuro, aunque tenga sus contraindicaciones, como todo.

Al menos las puertas no nos piden ponernos gordos como cebollas

La ambientación y el mundo en general donde habitan todas las criaturas (tanto buenas como malas) son de lo mejor del juego. Precisamente su éxito se basa en el hecho de que es muy poco complejo. Al contrario de lo que se puede pensar en un principio no nos vamos a encontrar con quinientos nombres de reyes o dinastías perdidas, ni libros que tengamos que leer durante horas para hacernos una idea de donde estamos. Tan sólo somos un par de mercenarios con una misión encargada.  No vamos a intoxicar nuestro cerebro con miles de millones de nombres que olvidamos en cuanto los oímos y que pretenden dar una falsa profundidad al asunto. El diseño es bastante bueno, mejor que el apartado gráfico en sí. Más de uno se acordará de El Señor de los Anillos, sobre todo cuando lleguen a ese último nivel alejado de la mano de Dios con todas las criaturas malignas reunidas detrás de unas murallas con el objetivo de prepararse para una sanguinaria guerra. Atravesaremos bosques a plena luz del día, ciudades asediadas y cavernas llenas de criaturas peligrosas, por lo que en sus seis niveles no vamos a sentir que estamos repitiendo escenarios ni mucho menos.

Kala Moor, el Mordor de Hunted

Por último, antes de empezar a pegarle palos al juego, hay que destacar que no es un juego que exija pasar demasiado tiempo en los menús. No tenemos ni inventario, tan sólo podemos cambiar el arma que llevamos por otra que queramos como si de un FPS con restricción de armamento se tratara. Lo mismo para el escudo. El único menú que veremos y que nos sirve para configurar nuestro personaje es el de habilidades, un total de seis y distintas para cada personaje que nos otorgarán poderes sin excesiva complicación (lanzamiento de explosivos, flechas explosivas, sellos arcanos de dolor…).

Menú de habilidades

Pero en Hunted no es oro todo lo que reluce (y mirad que hay oro para recoger). De hecho, y esto no lo he empezado aposta así porque se me acaba de venir a la cabeza, el oro en sí es muy inútil, y no supone más que una estadística. Hubiera sido interesante poder comprar algún arma o armadura al inicio de cada fase con el dinero acumulado, pero es tan solo un objeto coleccionable, como si fueran las palomas del GTA IV.

Hunted cuenta con unos cuantos bugs, como todo juego de vecino. Los de Hunted no son especialmente molestos, desde los clásicos glitchs hasta cosas más serias que hacen que tengas que cargar un checkpoint anterior. Habían rocas que se podían atravesar, paredes invisibles, escudos, personajes y enemigos que se quedaban como flotando en el aire y otras de esas cosas que en el fondo hacen el juego hasta gracioso. Son ese tipo de bugs que no incomodan al jugador. Lo que sí me incomodó es que parece que hay cierto problema a la hora de salir corriendo con el arco, que hacía que mi personaje fuera como dando botes todo el rato, haciendo botar la pantalla. Cuando llevaba espada no me ocurría.

Premio para quien encuentre a gran-hero

Los gráficos de Hunted no son una maravilla. Como digo yo de tantos juegos, los gráficos son más bonitos que buenos. Me encantaban los niveles de día llenos de color, mientras que las mazmorras y cuevas me tiraban un poco hacia atrás por la necesidad de ir siempre con una flecha ardiendo equipada (lo cual hacía que no pudieras cambiar de arma, porque nada más cambiar perdías el fuego, otro molesto error). Para colmo, si bien Hunted no es una maravilla gráfica los niveles están repartidos de forma que el nivel de detallado va aumentando consecutivamente. Con esto quiero decir básicamente que el primer nivel transcurre en una aldea de noche y sin ningún tipo de atractivo visual y los posteriores les dan mil vueltas. Todos menos el cuarto nivel, que es una bazofia en comparación con el resto, gráfica y jugablemente.

Dovahkiin

Aunque Hunted es un juego donde el cooperativo reina, hay un par de situaciones donde Caddoc y E’lara se tienen que separar. Eché de menos más situaciones así, más situaciones donde tu vida dependiera de lo que hiciera el otro pero por sí mismo, sin tu ayuda. Me parecían otra manera de hacer el juego variado, pero no se dio casi en ninguna ocasión. Además, las pocas veces que ocurría eran simplemente para que uno cubriera a otro desde la distancia (es aconsejable que esto lo haga E’lara) mientras el otro va a activar un interruptor.

¿Alguien dijo Left 4 Dead?

Por último, y sin duda de lo más importante, el final es horrible, y cuando digo horrible es horrible. Primero, porque la escena de video es más corta y en ella pasa menos que en el cualquier otra escena que hemos visto durante el juego, y segundo, porque te deja con una cara de imbécil como pocas veces se me ha quedado delante de una pantalla. Hunted cuenta con varios finales, tres posibles que yo sepa, y dejan todo considerablemente abierto. No, no es que piense que sea malo porque se quede la cosa abierta, lo que es realmente malo es el hecho de cómo se consigue cada uno de los finales. Hay ciertos objetos que marcarán tu final, pero pasar de ellos para evitar tener un final malo es casi imposible si no vas sobre aviso. Vamos, que es casi imposible que si os ponéis a jugar al Hunted por primera vez sin haber leído nada sobre el juego (referente a su final) no consigáis un final malo (con malo me refiero al típico Bad Ending de un juego, porque malos son todos).

La bautizada como la Tetuajes

Hunted es un gran juego cooperativo, que no ha sido tratado del todo justamente por la presente generación. Como juego en sí no tiene nada que destaque por encima de otros, pero la sensación que produce al jugarlo en cooperativo es muy gratificante. Si tenéis alguien con quien jugarlo pasaréis un rato agradable (tiene la duración justa). Si os da por jugarlo solos con el bot, bueno, tampoco lo pasaréis mal (el bot no tiene una IA muy odiosa), pero no estaréis jugando al juego tal y como fue pensado.

Y sí, acabo de hacer otro festival de capturas gratuito.

Las enemigas más temibles

PUNTUACIÓN
7

5 comentarios :

  1. La verdad es que como single player deja mucho que desear pero como cooperativo es muy bueno. Deberían aprender el resto de compañías en un mercado saturado de juegos enfocados al single player en los que meten un multiplayer con calzador por el mero hecho de que las normas del marketing dictan que cualquier juego con multiplayer vende más.

    Lo de los glitchs gráficos es una minucia porque no nos llegó a afectar en la jugabilidad. Es más, nos echamos unas risas xDD

    AH! y cualquier juego con gallinas, gana 1 punto en cualquier análisis, eso lo sabe todo el mundo :D

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    1. Hay pocos juegos con un cooperativo tan solido (como la comunidad del Quake xDD).

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    2. La gallinita ciega para el Homy como poco tiene un punto.

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  2. ¿Hack and Slash son los Beat 'em up de cuando jugaba yo?

    A mí esto de los juegos cooperativos, aunque no me gusta, me parece algo que ya era necesario. Y si encima están bien hechos, pues mira, fiesta. Mientras nos dejen seguir jugando a los antisociales, me parece correcto que hagan estas cosas.

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    1. Recuerdo mi enfado monumental cuando vi el Quake III por no haber hecho un single player, asi que te entiendo xDD.

      Si, Hack and slash es Beat 'em up, un subgenero por decirlo de alguna manera. Para resumir lo que es: se requieren espadazos. Vamos, un god of war.

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