domingo, 21 de octubre de 2012

Death Rally

Death Rally es un juego de carreras y acción que vio la luz por primera vez en 1996 de la mano de Remedy. En 2012, apareció un remake también bajo Mountain Sheep y Cornfox & Brothers que también llevaba el sello de Remedy. Es un remake que fue pensado para iPhone, iPod y todo eso pero que también ha visto la luz en PC, siendo éste el caso que nos ocupa.


No he jugado al primer Death Rally, así que si buscáis una opinión acerca de si es buen remake o no, no estáis buscando en el sitio adecuado. Death Rally es un juego decente, correcto, pero a la misma vez demasiado insignificante. Esto es más grave cuando hablamos de jugarlo en PC, por lo que a la hora de evaluarlo hay que hacerlo teniendo en mente cual es su principal público objetivo. Estamos ante un juego de carreras de vista isométrica, con un control sencillo pero a la misma vez algo extraño (ya os hablaré más adelante de ello), y con evidentes muestras de juego de acción. Es el típico Rock n' Roll Racing que triunfó en las 16 bits. Carreras que puedes ganar llegando el primero a la meta o destrozando a todos los coches de la carrera. También recordará al fabuloso Speed Demons. En cualquier caso un juego de los que pasan sin pena ni gloria por la computadora.

Rock n' Roll Racing, de lo más divertido de las 16 bits para jugar en compañía

El juego, se desarrolla desde un menú principal donde tenemos todo. La elección de coche, de circuito, de armas y la posibilidad de continuar el modo historia o seguir acumulando dinero para conseguir las mejoras pertinentes. El modo historia es prácticamente inexistente, un par de cinemáticas en forma de cómic (no sé la razón pero últimamente me enfrento mucho a esto, véase la trilogía de Alien Breed o Trapped Dead) y carreras "especiales" que vamos desbloqueando conforme vamos avanzando. Creo que hubiera sido hasta mejor obviar una historia sin más.

En las carreras, iremos obteniendo por una parte dinero con el que podemos mejorar nuestro coche y nuestras armas, y por otra parte, lo que se denominan partes de circuitos, armas y coches. En cuanto al dinero para las mejoras, no nos vale potenciar un coche hasta el infinito y recaudar fondos para mejorar otros coches. Debemos realizar la carrera con nuestro coche y arma que queramos mejorar para poder aplicarle los fondos obtenidos. Si no es así, esos fondos se perderán en el olvido. Por otra parte, debemos coger varias piezas (que normalmente sueltan los enemigos que destruimos) durante la carrera para desbloquear cada uno de los objetos del juego. Habrá que repetir carreras con el único objetivo de recoger las piezas necesarias para conseguir todo lo disponible, y por tanto llegar al 100% en el progreso, aunque requiere de más cosas además de desbloquear todo lo desbloqueable para llegar a completarlo del todo.

Pantalla de mejoras tras la carrera

Una de esas cosas es, por ejemplo, destruir a todos los bosses. En cada carrera uno de nuestros competidores será un personaje concreto que actúa como boss. Normalmente, el boss siempre gana a menos que tú lo hagas. Vencerle, destruirle y en definitiva dejarle todo lo mal que puedas te otorgará puntuaciones extra (también lo hará el hecho de conseguir una vuelta rápida o destruir el mayor número de coches posibles). Los coches de los bosses siempre tienen un nivel superior al tuyo. Da igual lo mejorado que tengas tu coche, en dificultad extrema es bastante difícil ganarle una carrera a un boss, lo cual hace que muchas veces veas el juego muy injusto.

El boss siempre tendrá su avatar para que nos caiga peor

Así que, como siempre, avancemos un poco por bloques. Como juego de carreras no hay una gran innovación. Los controles son tan sencillos como manejar nuestro coche con el stick del mando, no tenemos que presionar botón alguno para acelerar o frenar. Llevará un par de carreras acostumbrarse al control que, yo al menos, no he tenido oportunidad de experimentar en ningún otro juego. No contamos con botón de freno de mano ni de freno normal. De todas formas nos encontraremos con circuitos bastante sencillos que no requieren de tomar unas curvas demasiado pronunciadas, por lo que no se echa muyen falta. Sí que disponemos en cambio de nitros, los cuales son fundamentales para ganar en dificultades superiores.

Los circuitos son muy escasos, no sé cuantos hay, pero sobre unos seis o siete, poco más. Nos los encontraremos invertidos y de unas cuantas maneras más para evitar un poco la monotonía de tener que correr en el mismo sitio cientos de veces, pero se echan muy en falta varios circuitos más. Lo mejor es que puedes ir saltando de uno a otro para evitar esto, aunque al final, cuando lo único que quieres es conseguir dinero rápido para continuar mejorando todo, acabas por repetir los circuitos más rápidos y que mejor se te dan. Contamos con eventos especiales en algunos circuitos que irán apareciendo en el menú principal, como carreras de una sola vuelta, carreras con requisitos de coches y armas o carreras llenas de dinero para incrementar nuestros ingresos de una manera rápida.


Existe además una figura, un ser en la sombra, que nos irá proponiendo de vez en cuando ciertos objetivos de carrera y algún que otro chanchullo poco lícito. Nos puede pedir que destruyamos a cierto coche en concreto para doblar nuesrtas ganancias, ofrecernos un pack de nitros desde el comienzo o la posibilidad de sabotear a uno de nuestros rivales. Esto es conveniente hacer, principalmente porque es posible que otro corredor sí que acepte la oferta y, nada más empezar la carrera, veamos como nuestro coche vuela en pedazos sin mayor posibilidad de recuperación.

Death Rally es más un juego de acción que de carreras. Disponemos, para empezar, de un arma que dispara automáticamente en cuanto tenemos a un rival delante. Esto es un poco desconcertante al principio. Basta ponerse detrás, un poco como a rebufo, para que nuestra pistola, o como queráis llamarle, se ponga a disparar como un mosquito al rival. A nosotros nos harán lo mismo, por lo que hay bastante poca defensa ante esta situación. Aparte, llevaremos un arma que sí que controlaremos nosotros, que puede ser mejorada y que varía entre muchas opciones. Contamos con una escopeta, una gatling, un rifle, un lanzallamas, micromisíles teledirigidos o misiles de gran potencia (indispensables también para poder ganar en dificultades extremas). También contamos con un arma de apoyo en forma de minas, no mejorables pero útiles igualmente.


Además de la munición con la que contamos al principio en función del nivel de mejora del arma que tengamos, podemos ir recogiendo munición en los distintos power up que vamos viendo por el camino. Son cajas que hemos de romper para que escupan reparaciones, dinero, la mencionada munición o un valioso nitro. Romper estas cajas es una tarea muy difícil, sobre todo porque dependemos del disparador automático para ello y no suele funcionar.

Aunque no destaque en ninguna de sus dos vertientes, es un juego bastante adictivo al que hay que dedicarle poco tiempo para cogerle el gusto. Da gusto ir mejorando todos y cada uno de los apartados del juego, y sufrir en las primeras carreras por un puesto decente para luego sentirte el amo de la carretera sobreponiéndote física y velozmente a todos los adversarios que previamente se reían de ti. Es un juego repetitivo, que no destaca por sus gráficos y que muchas veces te puede sacar de quicio por lo injusto que puede resultar, pero su componente arcade hace olvidar todas sus carencias.

Las salidas siempre son muy apretadas

PUNTUACIÓN
6

3 comentarios :

  1. Parece un juego de coches interesante, aunque habrá que jugarlo para poder hablar con más propiedad. Gracias por la reseña.

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  2. He de decir que para móviles está como juego gratuito. No lo he probado, pero no creo que diste mucho de lo que jugué en PC.

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