viernes, 11 de enero de 2013

Home

Home es más una idea que una ejecución. Quizá sería mejor decir que es una infinidad de ideas, una por cada persona que juegue al juego, que se representan como si de un lienzo abstracto se tratara en la obra de Benjamin Rivers. Cada persona que viva Home vivirá su propia historia, aunque no se puede decir que su propio juego.


Es un juego de los de ser jugados en vez de ser contados. La experiencia de Home se basa en dudar de tus decisiones y jamás saber si has hecho lo correcto o no. Cuando comienzas a jugar bajo esa atmósfera de Survival Horror tu principal obsesión es sentirte protegido y defendido ante lo que pueda venir. Empiezas a coger toda clase de objetos con ese fin, para luego plantearte si estás haciendo bien. Más tarde tu única finalidad es procurar obtener un final feliz para tu protagonista, ya que tienes la sensación de que tus elecciones han ido en su perjuicio.

Tras unos cuantos minutos llegas al final, y es muy probable que no sepas qué ha ocurrido. Hay unas cuantas posibilidades y hay ciertas variaciones en función de lo que has hecho en el juego, pero no podemos decir esas palabras mágicas que tan bien quedan de "tus elecciones repercutirán en la partida" porque no es así. Las únicas repercusiones que tienen tus acciones son las que se quedan en tu cerebro, que se van agolpando con el objetivo de formar una historia que muchas veces ni tiene sentido. Home juega con todo eso, y te da plena liberta de pensamiento, aunque no de juego. Es como si el juego estuviera prefijado de una determinada manera, como si te dieran las piezas de una casa de juguete y la fueras construyendo a tu manera. Las piezas son las mismas para todos los que tenéis el juguete, pero cada uno se la construye como quiere, o como puede. Hay tantas conclusiones como personas puedan jugar, y todas ellas son probablemente válidas.

Dudas y penumbra, eso es Home

No es un juego divertido, ni siquiera resultón. Lo único que puedes extraer de Home es esa reflexión final en cada una de tus partidas. Tras jugarlo unas cuantas veces para ver si la cosa cambia o no, te das cuenta de que el cambio está en tu mente, y también te das cuenta de que no es bueno hacerlo porque, al ser el mismo juego (aunque descubras nuevas cosas) acabas mezclando todas tus partidas. Hay muchos detalles que pasas por alto, o cosas que antes no hiciste y que luego haces que pueden desencadenar un final igual que el anterior pero una reflexión tuya y una conclusión bien distinta. Es diferente a la mayoría de juegos, no cabe duda de eso, pero creo que en este caso no es lo suficiente como para recordar a Home como algo grandioso.

Porque tiene varios fallos que merman la experiencia, y el mero hecho de decir que "de Home hay que disfrutar la conclusión que se te monte en la cabeza" no es suficiente en esto de los videojuegos. Al menos a mí no me parece suficiente. Su tedio a propósito empieza creando tensión, intriga y una atmósfera fenomenal ayudada por un apartado sonoro perfecto (por encima de los grandes juegos incluso) y su tenue aspecto visual, pero esas sensaciones acaban acercándose al llevar tres cuartas partes del juego al aburrimiento y un poco al pasotismo. Home es demasiado descriptivo y la narración acaba alargándose de más. Lejos de conseguir ganar profundidad sume al jugador en un estado de intranquilidad por querer acabar el juego. Por decirlo de otra manera, se estira demasiado el chicle cuando el ochenta por ciento de las cosas te las vienes oliendo desde el principio.

¿Alguien echaba de menos las aventuras conversacionales?

Conviene explicar que Home es un juego donde nos limitamos a avanzar e interactuar con elementos señalados en el escenario para encontrar diversos objetos que nos permitan seguir nuestra búsqueda de la verdad. Más allá de aquellos objetos que necesitamos para el propio desarrollo del juego, hay otros que somos libres de coger o no. Lo que vayamos eligiendo no cambia el juego como tal, cosa que ya he dicho unas cien veces, pero a la hora de enfrentarse al final pueden ayudarte más o menos a comprender qué ha pasado y qué grado de implicación tienes en todo. Nuestro único enemigo es la desorientación, tanto mental como espacial, ya que debemos movernos por diversos complejos con varias puertas y pisos. Sin embargo el juego no busca perderte y marearte en este aspecto, tan sólo hay que prestar un poco de atención a lo que se está haciendo.

Si merece la pena como juego o no, yo me decanto más hacia el no. Si merece la pena como experiencia... bueno, esto es todavía más subjetivo que lo anterior.  Quizá si se hubiera acortado un poco más la experiencia hubiera sido todavía más marcante, pero el caso es que Home es distinto a su manera, y cuando te paras a pensar la razón no la encuentras.

Estamos ante el hermano peludo de Tintín
PUNTUACIÓN
5.5

4 comentarios :

  1. Exuberrubia (Nicolas Cage para los amigos)11 de enero de 2013, 15:20

    He leido indie y he dicho 'este va a hablar de los Black Keys y Vetusta Morla...' QUE DECEPCIÓN NEOJ, QUE DECEPCIÓN!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé yo ya lo "indie" que son esos dos grupos a estas alturas eeeh? xDD

      Espera con anhelo cuando hable del Rocksmith! Sera la única vez que me probablemente me leerás sobre un juego xDD

      Eliminar
  2. Me recuerda mucho al Lone SUrvivol de Jasper Bine (creo que se escribe así) ¿Es para PC? ¿Dónde podría encontrarlo? Me ha llamado la atención

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, comparte género con Lone Survivor, aunque no lo he jugado y hablo un poco por intuición...
      Lo tienes a 2 euros en steam para PC, http://store.steampowered.com/app/215670/ pero como digo en el análisis no sé si llega a merecer la pena.

      Eliminar