martes, 14 de mayo de 2013

Thor: Dios del Trueno

Prefiero aceptar la teoría de que los dioses nórdicos se juntaron para hacer de Thor: God of Thunder un gran juego antes que creer que estoy ante uno de los primeros aciertos basados en una película por parte de los desarrolladores. El consuelo es que el juego está basado tan sólo espiritualmente en la película de 2011, porque la historia que hay detrás poco (o nada) tiene que ver con ella. Siento defraudaros si alguien pensaba que podía repartir con Natalie Portman.


WayForward Technologies son los encargados de esta pequeña maravilla de la jugabilidad. Este juego de Thor es para Nintendo DS, salvando mucho las distancias, lo que Dragon Ball Advanced Adventure fue para Game Boy Advance. Juegos simples en su base pero con una dedicación a la jugabilidad que lo eclipsa todo. Como digo la cosa no es tan trascendental y divertida como mi amado juego de Dragon Ball, pero aporta sensaciones parecidas por su propio sistema de juego. Un beat 'em up 2D donde tendremos que olvidarnos de que tenemos una pantalla táctil y un stylus que nos dieron con la compra de la consola.

Avanzar y pegarle a todo lo que se mueva en pantalla es lo único que vamos a hacer en Thor. Para ello contamos con nuestra fuerza y nuestro Mjölnir. Sin embargo, el sistema de combates es bastante más peculiar de lo esperado e incluso confuso al principio. Thor no es que se ande con chiquitas, y cuando tiene que soltarte una toña te la suelta bien soltada, eso cuando no se encarga de coger una columna y tirártela a la cabeza, así que establecer un sistema de combos parecido a Dragon Ball Advanced Adventure (por seguir con el ejemplo) tenía poco sentido. Por el contrario, Thor está pensado para que juegue con sus enemigos y sean títeres en sus manos. debemos golpearles con fuerza y rematarles en el cielo e ir encadenando golpes que harán que el enemigo vaya sacudiéndose por toda la pantalla hasta finalmente morir y arrojar una especie de orbes que recargan energía y poder mágico. El poder mágico nos servirá para desatar uno de los tres poderes seleccionables que básicamente aniquilará todo lo que haya en pantalla. Además del poder mágico, Thor cuenta con runas que debemos activar desde el menú que le otorgan diferentes mejoras, como aumento de la salud máxima o mayor daño del Mjölnir.

No es nada Castlevania, no os emocionéis

Cada nivel (creo que recordar que siete en total) cuenta con tres actos y una batalla final con un jefe. Estas batallas son especialmente duras y bastante más espectaculares de lo que se podía esperar en un principio. Tendremos que conocer los ataques enemigos y básicamente sus animaciones para poder vencer, aunque rara será la vez que lo hagamos a la primera.

Thor tiene sus cosas malas, como la ausencia de un final digno y una duración escasísima (unas cuatro horas me llevó completarlo) unida a una rejugabilidad casi nula. Los escenarios son muy pobres, muy por debajo de lo que puede dar de sí la Nintendo DS, y quitando las batallas con los jefazos y algún que otro efecto el juego podría pasar perfectamente por uno de Game Boy Advance. No hay ni mucho menos un gran despliegue de enemigos y la estrategia para acabar con ellos es la misma. Es como si la gente de WayForward a veces retrocediera unos cuantos pasos dándose cuenta de que están haciendo un buen juego basado en una película. Jugablemente, Thor es quizá demasiado lento, y aunque como dije los combos no son un sistema que casen con él echamos de menos algo más de fluidez en la batalla.

Los jefazos le dan mucha grandeza

Pero es uno de esos juegos que no tienen cosas malas, si no cosas que son mejorables. Thor es ante todo una sorpresa del catálogo, que merece la pena durante su primera partida y, sincera aunque dolorosamente, poco más. Se desbloquean modos de juego al finalizar, pero añadirán si acaso un par de minutos más a la experiencia. En cualquier caso Thor sirve para recordar un género que era de los más importantes en la era de las 16-bit, y eso, para un amante de esa generación, ya es suficiente premio.

PUNTUACIÓN
6.5

1 comentario :

  1. Es un buen día para hablar del dios del trueno.


    PROSTATA: ¡¡¡¡Tu cuuuuuulo!!!!!

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