domingo, 16 de junio de 2013

Dark Fall II: Lights Out

Sinceridad ante todo, hacía mucho tiempo que no jugaba a un juego tan malo y sobre todo aburrido. Podéis comprobar en lo que escribí sobre Dark Fall: The Journal que no las tenía todas conmigo sobre el juego, pero este Dark Fall II: Lights Out es un despropósito demasiado descabezado.


El juego es muy similar al anterior, por lo que no me extenderé mucho. Una aventura gráfica en primera persona con nuevamente Jonathan Boakes como principal responsable. Esta vez la historia transcurre en diferentes épocas y todas relacionadas con un misterio en torno a un faro donde al parecer desaparecen personas. Pronto nos veremos metidos en una historia de fantasmas que incluye hasta viajes en el tiempo, pero el escenario no va más allá de lo que es el faro.

Puede sonar atractivo pero no lo es, y más allá de las pocas virtudes que puedes encontrar son varios los motivos por los que debes huir de esta segunda entrega de la saga. El primero de ellos es que es muy corto. Tan sumamente corto que no hace falta ni grabar para conseguírselo. Si quitas esas partes en las que deambulas sin saber qué hacer (que son muchas) el juego puede durar unas tres horas o menos. Esto por supuesto es un mal bastante menor comparado con otras cosas.

Al principio hay un amago de ambientación

Y es que la madre de todos los males del juego viene a ser su elevada dificultad. En Dark Fall: The Journal más o menos podías orientarte y tenías un objetivo. Aquí estarás muy perdido y las posibilidades son demasiado amplias al existir diferentes épocas de un mismo escenario. No es una dificultad elevada sin más, que eso es razonable, es simplemente que el juego está muy mal planteado. Tiene su encanto por otra parte jugar a un juego así donde básicamente no te dan ninguna pista, pero no es nada motivador en ningún momento. Recuerdo la primera parte como un juego muy duro, pero siempre estaba excusado por el hecho de que Jonathan Boakes hizo su juego para los que le rodeaban y poco más, y no con fines comerciales, o eso tengo entendido. Tan elevada era su dificultad que junto al juego entregaba una guía. En Lights Out en cambio Jonathan Boakes era sabedor de que el juego iba a salir a la luz para todo el mundo, pero la dificultad es incluso todavía superior.

Los puzzles son bien difíciles

Es de miedo en teoría, pero por supuesto no lo da. Hay que decir a su favor que no pretende darlo, simplemente escucharás fantasmas y susurros casi continuamente pero no tiene nada que ver con la fabulosa tensión que podías llegar a tener jugando a Scratches. Teniendo en cuenta que el primer Dark Fall me gustó más bien poco y que este me ha parecido de lo peor no sé qué me motiva a jugar a su tercera parte final. Añadidle más negatividad a mi puntuación por el hecho de que no es un género en el que me encuentre yo muy cómodo.

PUNTUACIÓN
3

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