sábado, 27 de julio de 2013

Ninja Warriors

¡Ninja Warriors! No, no el programa aquel tan underground que llenó nuestros hogares hace un tiempo y que ganó unos cuantos adeptos con su espíritu de Humor Amarillo. Hablo del juego que salió para Super Nintendo en 1994 que suponía el remake del original que salió en recreativas en 1988, obra de Taito.

Androides ninja: apuesta segura

Estamos ante un sensacional beat 'em up en 2D horizontal (AKA: ve a la derecha todo el rato dando toñas a cualquiera) que mezclaba robots con ninjas de una forma un tanto confusa. ¡¡Robots ninja!! Podemos controlar a tres androides ninja enviados por la rebelión con el objetivo de derrocar a un líder llamado Banglar, en lo que es un nuevo ejemplo de distópico futuro que tanto se prodiga por este género. Como si necesitáramos una excusa para repartir mamporros a estas alturas de la vida...

Aunque por las imágenes y por los primeros minutos de partida pueda parecer un beat 'em up genérico sin nada que destacar, Ninja Warriors engaña mucho, y es que tiene mucha más variedad de la esperada (¡¡robots ninja!!) . Esta variedad pasa por lo diferentes que son los tres androides que podemos manejar. Lejos de ser un mero cambio de estadísticas como en la mayoría de los juegos donde uno es el más fuerte, otro el más rápido y otro el más resistente, Ninja Warriors destaca por la forma de controlar a dichos personajes. Así, Ninja (se partieron el cerebro para ponerle nombre), Kunoichi y Kamaitachi tendrán movimientos muy distintos y habilidades diferentes que pueden marcar tu progreso en el juego. Si bien como digo son muy dispares en sus movimientos y en ocasiones en su control, todo está lo suficientemente balanceado como para que simplemente elijas al luchador con el que te sientas más cómodo. En mi caso, Kamaitachi.

Kamaitachi se deja de chorradas de parecer humano

Otra de las virtudes de Ninja Warriors es su posibilidad de continuaciones infinitas (¡¡y los robots ninja!!). En su día esto quizá era reprochable, pero a día de hoy ya es suficiente premio ponerse con un juego retro como para que encima te toque mucho las narices. Más allá de eso, las propias continuaciones te dejan en el fragmento de nivel donde estabas y no te hacen volver al principio que sería lo propio. A pesar de ello es un juego bastante adictivo, y merece la pena pasárselo unas cuantas millones de veces. Ocho niveles si no estoy contando mal, con boss de fin de fase en cada uno de ellos, muy diferentes y de estrategias variadas, aunque quizá algo fáciles. Una vez que tomemos el control apropiadamente de nuestro androide Ninja Warriors no será un juego difícil en ningún momento.

El malo final: mindundi estándar protegido por maquinotes

Los botones responden muy bien, y llama la atención lo jugable que es considerando que se desarrolla en una única línea. Hemos visto multitud de beat 'em ups que resultan muy injustos para el jugador porque a veces entrabas en un bucle de recibir palizas de donde no podías salir. Ninja Warriors hacía pensar eso en un principio, pero consigue manejar su IA hasta el punto de que no sea injusta para el usuario y a la misma vez no sea excesivamente estúpida. Se echa quizá en falta la posibilidad de dos jugadores, aunque estos juegos sin posibilidad de cambiar de línea no suelen llevar esta opción. La verdad es que costaba encontrar en 1994 beat 'em up en 16 bits que se asentaran en una única línea horizontal, y quizá por ello Ninja Warriors es especialmente encantador (¡¡robots ninja!!).

Una moto montando a un hombre

PUNTUACIÓN
7

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