viernes, 19 de julio de 2013

Shadow Warrior

Es un buen momento para retomar el mítico Shadow Warrior de 1997 porque su remake está a la vuelta de la esquina y no queremos pillaros en bragas. El juego de 3D Realms cerraba un terceto de oro en esto de los FPS con un sabor un poco más amargo que el que dejaron sus anteriores juegos, pero es que Blood y Duke Nukem 3D eran insuperables. Con todo y con eso, Shadow Warrior es un gran exponente de lo que fue el FPS pasado, y si no lo jugasteis en su día lo tenéis gratis en Steam, cosa que aproveché para rejugarlo.

A Lo Wang le falta mucha más cara de loco

El FPS pasado... aquel que se resumía en matar, explotar cosas, coger armas y perderte más de una vez en pequeños mapas atiborrados de secretos que merecía la pena encontrar. Secretos que te propiciaban armamento letal y muchas risas, ya que solían incluir easter eggs. Bueno, los propios juegos de 3D Realms ya eran la risa por sí mismos. Recordemos el genial Blood (mi favorito de los tres) y por supuesto el gran Duke Nukem 3D, con ese personaje mazado que no se callaba ni debajo del agua. Esta vez el personaje es algo más vulgar y plano, un Lo Wang que no hace más que enfatizar el tono paródico de las películas malas de kung-fu.

Easter egg

La cultura oriental será el hazmerreir de este juego. Con las mismas dosis de violencia que el resto de juegos de la compañía, avanzaremos por tatamis, cocinas repletas de fideos y tallarines, trampas mortales que recuerdan a humor amarillo y demás parafernalia barata que también se traduce en nuestras armas: katanas, shurikens, bombas de humo... y por supuesto lanzamisiles, lanzagranadas y un montón de armas mucho más explosivas y tradicionales. Poco uso vamos a darle a la katana.

Avanzar encontrando llaves por los niveles es nuestra única razón de ser. Unos cuantos niveles (además de otros secretos) con decente variedad de enemigos. Todo el juego en general es como mucho más frenético que su antecesor (el Duke Nukem 3D). Puede que al principio te cueste ponerte con Shadow Warrior (sobre todo por eso de volver a grabar manualmente) pero con el paso de las horas revivirás su encanto. El juego incluye algunos enemigos finales de fase y, la verdad, muy pocas más razones para ponerse con él más allá de la propia destrucción, porque si bien en Duke Nukem 3D te reías con casi todo aquí te cuesta bastante más.

Shadow Warrior es, sin lugar a dudas, un juego mucho menos inspirado que Duke Nukem 3D y menos original que Blood. Las mejoras gráficas y de jugabilidad son nulas, y la única diferencia palpable que puedes encontrar es el diseño de escenarios. De no ser por esto, bien podrían haber metido a Duke Nukem en este entorno y haber pasado por más niveles para el juego. En definitiva, si no existieran los antecedentes de 3D Realms Shadow Warrior sería mejor de lo que es.

Un muy buen resumen visual de Shadow Warrior

Como digo, un remake, reboot, o lo que sea, está planeado para no dentro de mucho. Ya hemos visto algunas imágenes y no pinta mal. Me gusta el Shadow Warrior original y me gustó el Hard Reset, juego de Flying Wild Hog (compañía que lleva esta nueva aparición de Lo Wang). Por tanto, debería estar esperanzado con esta nueva entrega, pero las cosas que leo no son tan prometedoras, y es que Shadow Warrior (el original que nos ocupa hoy) recibió duras críticas por su evidente mofa estereotipada de la cultura asiática, y dichas críticas parecen haber calado en este futuro reboot, que por lo que parece se va a tomar la cosa más en serio. Espero que no se carguen el espíritu del juego, aunque teniendo en cuenta que mucho de ello venía por su tono paródico y humor casi negro que van a eliminar...

De todas formas nunca fui gran admirador de los remakes/reboot
PUNTUACIÓN
7

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