viernes, 9 de agosto de 2013

The Swapper

Es curiosa la ironía que existe en The Swapper. Su mecánica principal es, precisamente, un símil magnífico de cómo es una gran parcela del mundo indie que llevamos viviendo desde hace ya unos años. Clones y clones que van apareciendo ante nuestros ojos y que, pretendiendo ser distintos, acaban siendo iguales. Pero uno de esos clones es el que tiene el alma, es el que está vivo por dentro y por fuera, y ese es precisamente The Swapper. Es uno de los juegos del año. Como mínimo es uno de los mejores juegos indie de este 2013. También es cierto que me está pareciendo un año de momento bastante soso, pero no hay que quitarle el mérito al juego de Facepalm Games. El enésimo juego indie de puzles ingeniosos que nos hará sentirnos especialmente listos, sólo que éste merece especialmente la pena.


El funcionamiento básico de The Swapper es sencillo. Como habréis podido ya intuir, podemos clonar a nuestro astronauta hasta cuatro veces de manera que tengamos como cuatro personajes adicionales ayudándonos a solucionar estos puzles. Puzles típicos de presionar botones para abrir compuertas y todo eso. Los clones clonan nuestros movimientos, por lo que no podremos moverlos líbremente. Lo que sí podemos hacer es "traspasar el alma" a cada uno de esos clones, por lo que por ejemplo podemos saltar por un precipicio, crear un clon justo al final del abismo y traspasar el alma de manera que vemos nuestro anterior cuerpo reventar contra el suelo mientras estrenamos nuestro nuevo clon.

Con The Swapper ya no necesitarás amigos

Las leyes básicas de los puzles de The Swapper son fáciles de comprender y se basan en unas luces de distintos colores que están presentes en un 80% de los puzles. Luces rojas, que hacen que no podamos traspasar el alma, luces azules, que evitan que podamos crear clones en ellas y luces violetas que incluyen ambas restricciones. A partir de ahí The Swapper inicia su locura de puzles con una curva de aprendizaje idónea que te hace ir desde lo más básico a lo más complicado. Y creed cuando digo lo de complicado, porque hacía tiempo que no tenía en frente un desafío mental tan potente. El ingenio de The Swapper es uno de los factores claves que lo hacen diferenciarse del resto de juegos que tiran por el ya desgastado género de puzles (mezclados con plataformas en la mayoría de los casos) en entornos 2D (2.5D en el caso de The Swapper). Cada uno de los puzles añade un punto más de originalidad y de complejidad, pero en ningún momento necesitamos tener una mente privilegiada, simplemente debemos pensar fríamente y no dedicarnos a crear clones en cada interruptor que veamos. Muchas veces la forma de solucionar uno de estos enigmas es simplemente pensar al revés, empezar por el final y tener mucha paciencia.

Los puzles desbloquean orbes, que irán abriendo compuertas y desbloqueando nuevos puzles mientras la trama va tomando forma. Contamos con un mapa que nos hará mucho más fácil la exploración por el juego, indicándonos siempre lo que nos hemos dejado atrás o el camino a seguir. Aunque el desarrollo al principio es confuso uno acaba entendiendo perfectamente el "camino a seguir" que querían los desarrolladores del juego.

Lo malo es que las luces son muy del Barça

Aquí es donde llegamos a otro pilar básico para entender que The Swapper es mucho más que otro juego sobre sentirse listo pulsando interruptores, y sin duda es lo que lo hace tan bueno. La historia, y sobre todo la insuperable ambientación, elevan el juego a dimensiones totalmente distintas. Sobre la ambientación, basta como un minuto para darse cuenta de que es gloriosa, pero lo de la historia es algo diferente. Más que la historia, son las implicaciones morales que se van desatando conforme vamos avanzando. La historia de hecho también toma un poco la estructura del juego indie estándar, ésa donde podemos limitarnos a jugar al juego como puzles aislados sin más que desbloquean puertas o tomarnos nuestro tiempo en leer las grabaciones y textos que vamos encontrando, formando todos ellos junto a otras escenas del propio juego un conjunto de ideas que más que describir qué ha pasado te invitan a que lo descubras tú mismo mediante tus conclusiones.

Como digo, es el mensaje más allá de la propia historia lo que cala en el jugador. Todas esas cuestiones existenciales que de alguna manera hasta te hacen sentirte mal por utilizar tu recién encontrada "arma" de clonación hasta el infinito y sobre todo por haber ido traspasando tu alma de clon en clon como si fueras una memoria USB que se va enchufando de torre en torre. Todo ello da un juego de corte filosófico que más de uno podrá intuir casi sin haber probado el juego.


The Swapper es, simplemente una gran luz en un universo lleno de astros que en el fondo se parecen todos demasiado entre sí. Sentirás la irónica soledad en el mundo que te espera ante tus ojos, y vivirás una de las experiencias más enriquecedoras del presente año. Uno de los pocos juegos que no emanan pretenciosidad, si no que son grandes porque verdaderamente lo son, y no porque quieren serlo.

PUNTUACIÓN
7.5

2 comentarios :

  1. Me ha llamado mucho la atención, tanto en lo que respecta a puzles, como al mensaje que dices que transmite... He de mirar si sale en PS3, pero me lo has vendido. Y a mí no me suelen llamar los indies...xD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues creo que no va a salir... De todas formas fijo que te puedes hacer con él en steam dentro de un tiempo que baje de precio o incluso no descartes que salga en un bundle, que aunque es un juegazo es muuuuy indie xD.

      Eliminar