miércoles, 23 de octubre de 2013

Strawberry Shortcake: The Four Seasons Cake



Strawberry Shortcake: The Four Seasons Cake. ¿Qué se puede pensar de un juego así que además tenga una portada como podéis ver más abajo? Además eso de ser de Nintendo DS le da todavía más papeletas para ser una mediocridad importante, pero como podéis intuir el hecho de que no esté en uno de esos multianálisis y que le esté dedicando una entrada, significa que el juego me ha gustado considerablemente.

Uy que mala pinta...

Por si no tenéis suficientes amagos de patetismo, la historia tampoco ayuda. Debemos recolectar fresas a lo largo de cuatro mundos que representan las estaciones y donde nos encontraremos con nuestras amigas y compañeras de misión. El objetivo es hacer la tarta de las cuatro estaciones y ser así las más guays del mundo mundial.

Tampoco os voy a mentir, un poco mediocre sí que es, pero simplemente por su extrema simplicidad. Un juego de plataformas que bien podría haber valido para cualquier otra plataforma previa de no ser por su buena calidad gráfica. Dos únicos botones que nos sirven para saltar y para lanzar pompas que crean nuevas plataformas por donde movernos. Niveles con artilugios que tiran de física, con muelles, balancines y manzanas que actúan como balsas, además de una pequeña variedad de enemigos que simplemente debemos esquivar (nada de saltar encima de ellos). Ni siquiera las fresas que debemos recolectar están especialmente ocultas por el escenario. No vamos a encontrar nada que nos haga pensar que estamos ante algo ingenioso. Todo nos va a sonar de algo y probablemente no muramos ni una sola vez en nuestra misión de recolección de fresas.

Se ve bonito y es bonito

El juego como digo se divide en cuatro mundos, cada uno de ellos con sus subniveles correspondientes. Adopta el clásico sistema a lo Super Mario de un mapa por donde desplazarnos para elegir el nivel (y repetirlos). Habrá partes del mapa que estarán bloqueadas hasta que recolectemos un número mínimo de fresas. Cada nivel muestra el número total de fresas, las cuales debemos recolectar si realmente queremos sacarle partido al juego. Si no todo acaba siendo un paseo lineal por escenarios bonitos y nada más. Además de estos caminos bloqueados que exigen un número mínimo de fresas, en cada mundo se oculta un nivel especial al que debemos acceder encontrando una llave dorada oculta en otro nivel que sí que exigirá mayor habilidad e ingenio. Una vez llegamos al final de cada mundo, nos espera una especie de minijuego. Aunque esto suene terrible, en verdad es bastante divertido. Cada uno de los mundos ofrece uno distinto, y lejos de ser un coñazo injugable se presenta como un nivel divertido que da gusto jugar (alguno más que otro, que el de otoño es bastante malo).

Uno de los minijuegos

Está, por supuesto, lejos de los grandes juegos de plataformas de la consola. Merece la oportunidad siempre y cuando se os hayan terminado los juegos de plataformas que merecen la pena, y probablemente lo jugaréis y no cambiará vuestra vida, pero teniendo en cuenta lo poco que podías esperar de él ya es bastante el hecho de ofrecer un producto de relativa calidad.

5 comentarios :

  1. ¿Y a este lo has jugado porque has querido? No tiene nada que ver con A qué juego quieres que juege. ¿O sea, lo viste y dijiste "me lo voy a bajar", no?

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  2. ¿Tarta de fresa? Really? Neoj, tu tienes mucho tiempo libre que pasar en el autobús con la DS, ¿no? xD

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