jueves, 7 de noviembre de 2013

The Binding of Isaac

¿Os gustan las cosas aleatorias? ¿Sentís un extraño placer de dejar al azar vuestras vidas? ¿Eres de los que tiene tantos juegos en la biblioteca de Steam por culpa de los bundles que alguna vez has tirado de random.org para que el destino elija el siguiente juego que vas a jugar? Si alguna vez has dependido de la suerte y te ha parecido divertido, es probable que encuentres en The Binding of Isaac una enfermedad de la que no podrás salir. Si no es así, también, porque el juego es más que irresistible.




The Binding of Isaac es un juego del que no puedo decir mucho, o no quiero decirlo. Siento como que llego tardísimo para "descubríroslo" porque su fama le precede, y más que pretender hacer que lo juguéis me gustaría instaros a que penséis cuál es la verdadera razón de ser del juego, o mejor dicho, cuál es la verdadera lógica de lo que se produce en tu interior, pero antes de meterse en esas cuestiones conviene construir los párrafos que resumen un poco qué es The Binding of Isaac como juego.

Estamos ante un juego que se acerca a los denominados roguelike (esto lo digo de oídas, porque no tengo ni idea sobre el género). Controlamos a Isaac (o a alguno de los otros personajes con diferentes características) en su huida de su desquiciada madre por los sótanos y cuevas llenas de horrores y grotesquidades que nos harán la vida imposible. Es curioso que un juego con unos gráficos tan modestos inspire en ti esas sensaciones oscuras (también ayuda la gran banda sonora). Cada una de las zonas que componen el juego son como mazmorras con habitaciones, enemigos (dentro de unas posibilidades acotadas para no desvirtuar el juego en dificultad) y objetos que se generan aleatoriamente. Todo es aleatorio, y eso hace que jamás una partida sea como la anterior.

Un buen ejemplo de diseño magnífico sin grandes medios

Por si no fuera suficiente componente aleatorio, entre los objetos que podemos recoger se encuentran cartas y píldoras que a veces van apareciendo en los niveles. Las cartas basta con aprendérselas, aunque tienen efectos variantes, pero las píldoras suponen un enigma que desde su modestia puede llevarte hasta la gloria o hundirte en la miseria. Tomarse las píldoras o no es sin duda una de las decisiones más importantes que el jugador debe tomar. Lo aleatorio dentro de lo aleatorio. Una doble tirada de dados.

Además de bombas, corazones y monedas, el objeto que más importancia cobra en el juego son las llaves, que servirán para abrir cofres, la puerta de la tienda donde comprar nuevos objetos y, lo más importante, la puerta donde se esconde el tesoro de la mazmorra en cuestión. El objeto que encontremos en esta habitación siempre será determinante y marcará el devenir de nuestro protagonista. Siendo todos ellos positivos, hay algunos que son mucho más codiciados que otros. Así, iremos moldeando nuestro personaje con los distintos objetos que vayamos encontrando (que cambiarán el aspecto físico de Isaac) que pueden derivar en habilidades pasivas, de ataque, incremento de vida o muchas otras modalidades hasta un número enfermizo de posibilidades. El verdadero mérito de The Binding of Isaac es haber conseguido un juego tan equilibrado que permita pasárselo con cualquier combinación de objetos, aunque muchas veces nos sintamos muy débiles y otras auténticas máquinas de matar.

En el menu puedes comprobar los objetos especiales que has recogido

En cada mazmorra debemos encontrar al jefe para bajar al siguiente piso. Estos jefes son muy variados y además tienen distintos rasgos y características cada vez que nos enfrentamos a ellos. Nuevamente la aleatoriedad vuelve a hacerse presente. Una vez eliminados soltarán un objeto que normalmente mejora nuestras características en alguna modalidad (ataque, velocidad, alcance...). Aquí se encuentra la segunda decisión importante que va más allá del azar, y es que podemos toparnos con la habitación del jefe de mazmorra nada más empezar y podemos avanzar al siguiente nivel, dejando evidentemente gran cantidad de objetos como bombas y llaves que son más fundamentales de lo que parecen. Deberemos decidir si explorar la mazmorra donde nos encontramos o evitar ponernos en peligro y bajar al siguiente nivel.

Isaac peleándose con uno de los jefes

Eso es, sin entrar en ningún tipo de detalles, el esquema básico de The Binding of Isaac. Las sensaciones que te produce el juego de Edmund Mcmullen y Florian Himsl son dignas de un estudio psicológico (que me corrijan los psicólogos si no tiene nada que ver con su campo). No digo que The Binding of Isaac sea pionero en ello, me refiero a la sensación en sí. ¿Qué puede tener de divertido un juego en el que dependes tanto de los objetos, enemigos y mazmorras que te vayan saliendo aleatoriamente? Está claro que lo primero que nos viene a la cabeza es que nunca habrá una partida igual, pero... ¿qué pasa cuando nuestra muerte alguna que otra vez se debe al producto del azar? ¿Por qué no nos llenamos de odio y mandamos el juego a tomar viento? Incluso eliminando el componente del azar, ¿Qué nos lleva a empezar un juego que tiene un ratio de éxito de una de cada diez partidas (términos medios)? ¿Qué tipo de diversión encuentras en un juego que te premia con llaves u otros objetos que no puedes coger porque no tienes los objetos necesarios todavía? ¿Por qué a pesar de no tener llaves para abrir la cámara del tesoro continúo jugando? En definitiva, ¿Cómo consigue engañar el juego tanto como para que realmente sientas que tu habilidad tiene un peso tan importante cuando el azar queda por encima en la mayoría de partidas?

Isaac a lo Draculín

Son tantas las posibilidades de sentir la injusticia que me asombra que todo siguiera para adelante. Como digo no son pocas las veces que, porque la aleatoriedad del juego así lo ha querido, nos quedamos mirando objetos que jamás conseguiremos coger. Sin embargo continuamos sin dudarlo y, lo más llamativo de todo, acabamos teniendo un buen resultado. The Binding of Isaac es un juego que dura unos cuarenta minutos como mucho por partida, y al que probablemente le dediques más de cuarenta horas. Prepárate para decirte a ti mismo "ésta es la última y lo quito" y mentirte. Para colmo, si se te ocurre desinstalarlo para desintoxicarte, reinstalarlo te llevará pocos segundos. Así no hay manera.

Es la rejugabilidad extrema, el hacer un juego con tantas cosas que hacer que jamás puedes terminar de desengancharte. Siempre hay algo más, un objetivo más que nos insta a empezar una nueva partida inmediatamente. Desbloquear nuevos objetos, encontrar la gran cantidad de finales (creo que diez, pero no lo recuerdo) y comprobar como los propios creadores te fueron capando el juego para premiar a los que lo rejuegan. The Binding of Isaac no tiene sentido sin haberle echado veinte partidas como mínimo, y puede sonar lapidante, pero si lo has jugado entenderás lo que digo.

No es un juego dramáticamente difícil, pero Sheol es un desafío enorme

The Binding of Isaac es más la sensación que el juego en sí. El exponente máximo del vicio como al menos yo lo entiendo. Ni siquiera tiene algo que ver con la extraña diversión del ensayo-error que generaba Super Meat Boy, es algo totalmente distinto y más sano me atrevería a decir. Probablemente el mejor juego indie al que he jugado en toda mi vida.

14 comentarios :

  1. "un juego que dura unos cuarenta minutos como mucho por partida, y al que probablemente le dediques más de cuarenta horas"

    Yo tengo llegado a hacer partidas de hasta 2 horas de duración, con eso lo digo todo xDDDD

    Por cierto, ¿a qué juegos indie has jugado?

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  2. PD. ¿Sabías que en su momento tuvo que sacar una actualización que bajase la dificultad?

    PD2. Te dejo aquí una entrada bastante interesante de un tío que reflexiona sobre el juego, su interpretación, auténtico final y anécdotas del autor bastnate curiosas (como que el juego está en parte basado en su infancia) http://blogs.gamefilia.com/maxslug/12-01-2013/51795/the-binding-of-isaac-historia-de-una-psique-perturbada

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    1. No me extraña nada de lo que leo porque el juego como digo transmite sensaciones bastante tenebrosas.

      Sobre los juegos indie que he jugado... unos cuantos. Teniendo en cuenta la cantidad de títulos que hay y sobre todo que el termino "indie" es algo abstracto es difícil contestar xDD. Pero vamos, entre la lista de juegos analizados podrás ver algunos. Así a botepronto me vienen a la cabeza Bit.trip runner, OIO, The Cave si lo consideras indie, The Swapper, Abobo's Big Adventure... no sé, muchos! Pero si quieres algo más desconocido te recomiendo que juegues encarecidamente a A Flipping Good Time. Es gratuito y me enamoró.

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    2. No, si de indies aún controlo un rato, si pregunto es por el "mejor indie que he probado", que tenía curiosidad por saber a qué jugaras xD

      Así a bote pronto te recomiendo Braid (el juego en si está bien, pero una vez te paras a analizarlo puedes flipar un rato), Hotline Miami (droga) e Ib (este te lo pusiera en su momento en a que juego, no es la panacea pero está guay).

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    3. Hombre, Braid es que se da por hecho xD. Sí, lo he jugado hace mucho tiempo. Hotline Miami lo tengo aquí esperando *_*, el otro ya te diria que no me suena xDD
      De todas formas creo que el siguiente que va a caer es el FTL *_*. Aunque no descarto el Hotline Miami tampoco.

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  3. ¿Tienes el DLC? porque si no lo tienes que sepas que hay otros niveles que dejan a Sheol como si fuese un paseo xDD

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    1. He estado a punto de comprarlo como 10 dveces y al final no lo he hecho, pero vamos, que puede caer a la 11 xD

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    2. Le añade bastantes cosas muy chulas... mucha más dificultad, objetos, jefes, unos 12 niveles reto (como pasarte el juego sin mapa y cosas así) además de que no cuesta ni un real en rebajas.

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  4. Este juego es cojonudisimo, aunque aún sigo buscando ese Braidkiller. Por cierto, si no has jugado, dedícale un rato al Aquaria, un juego rollo metroid-castlevania con un escenario gigantesco, bosses enormes, sidequests, largo (a mi me ha durado 16h) y que en general me ha gustado mucho, vaya xD

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    1. Te he visto por Steam jugándolo alguna vez. Me suena que despertó mi curiosidad hace tiempo, pero debí haberlo olvidado xD. De todas formas tengo algunos metroidvanias pendientes todavía!

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  5. Qué bueno es! gracias por la recomendación. El Aquaria que dice Gatoh tiene ya su tiempo pero me lo dejé "marcado" también. Estaría bien verlo por aquí 8)

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    1. Oh, ¿lo jugaste al final? Si es así luego me comentas más extendido que me interesa saber mucho lo que te pareció xD

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  6. No me puedo creer que no te comentase en ésta entrada cuando la leí XDDD.

    Me has devuelto muchísimas ganas de jugarlo, yo que me decía a mí misma que éste juego no existe hasta que mi PC pueda abrirlo (Si lo tengo comprado de un bundle de hace años y todo, qué tristeza XDD). La verdad es que me gustan mucho los roguelikes, y aunque en tiempo real son muy raros de encontrar (dejando de lado éste, creo que el único que conozco es Baroque, que no es para nada frenético), éste juego me llama la atención desde antes de salir y siempre he estado bastante pendiente de él. Como en PC me resulta imposible, sigo esperando al remake que van a hacer y que saldrá también en PS3, porque cuando probé la demo (del original, obviamente) me enamoró *___*

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    1. No me digas! No sabía que el Baroque era un roguelike. Tanto hablar de él para luego no enterarme de nada xDDD. Oye pues el género me llama, aunque no los quiero muy hijoputescos y tiene pinta de que es el género por excelencia de la hijoputería.
      ¿De verdad no puedes abrir el Isaac? Eres la segunda persona que me dice que no le va. No sabía que pedía tanto.

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