viernes, 21 de marzo de 2014

Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows

El juego se ha llevado más hostias que todas las que podéis dar jugándolo.




Así que por ello no esperaba gran cosa de este juego desarrollado por Red Fly Studio. Una vez terminado el juego he leído críticas que claramente denotan jugadores que no han sabido jugarlo, y desde la rabia han escrito verdaderas basuras sobre un juego que, siendo malillo como es, no lo es tanto. Técnicamente es otra historia, porque está repleto de fallos que afectan muchas veces incluso a la jugabilidad, pero en su campo no es tan patético como lo han pintado.

Y es que cuando se trata de soltar mamporrazos el juego funciona, y nos tiramos el 95 % haciendo eso y nada más, por lo que la conclusión es que no es tan grave la cosa. Vamos, prefiero encontrarme con miles de fallos de cámara y estúpidos glitches que con fallos en jugabilidad que entorpezcan la acción. Sí, es un juego lento, y tiene un montón de memoria que te hace entrar en bucles de golpes sin sentido al aire cuando llevas media hora pulsando otro botón, pero si aprendes a jugar la cosa cambia. Al principio caerás en la trampa de machaca botones, y te parecerá horrendo en ese sentido, pero luego si te da por ir con cierta calma y sentido te verás recompensado. El sistema es bastante parecido al de la saga Arkham de Batman, aunque en ningún momento llega a sus niveles. Ni olerlos. ¿Qué pasaría si no hubiéramos jugado a la saga Arkham? Como sabéis, la considero una de las excelencias jugables de los últimos años. De no haberlo hecho, encontraríamos en TMNT: Out of the Shadows un estupendo beat 'em up (aunque el juego seguiría siendo malillo).

Donatello, mi favorita desde pequeño

Todo lo que se sale de la pura jugabilidad de beat 'em up es bastante mediocre. La IA enemiga es mala, pero la aliada es todavía peor. No será difícil encontrarnos con que tanto enemigos como amigos están parados sin moverse. Además, tanto personaje molesta en pantalla y nos llevará a múltiples confusiones. Nuestras cuatro tortugas, entre las que podemos ir alternando a media partida utilizando la cruceta, son muchas veces tan estúpidas que entraremos en terribles bugs por su culpa. Además, no hay gran aliciente en ir cambiando de tortuga en tortuga, y uno acaba por mejorar únicamente su tortuga favorita y ya Dios dirá.

Además del modo campaña (con pocas misiones y muy repetitivas), se pone a nuestra disposición un curioso juego arcade donde básicamente se cambia la cámara de posición y tenemos un beat 'em up clásico en 2.5D horizontal. Es un añadido decente que además supone un guiño a los viejos jugadores, sobre todo de aquellos excelsos beat 'em ups de la era de las 16-bits. También tenemos otros modos como los desafíos y el dojo de entrenamiento, pero son bastante menos llamativos que el modo arcade.

¿Sabéis que hay gente cuya tortuga ninja favorita es Raphael y tiene los mismos derechos que los demás?

Gráficamente es decente, pero es muy poco variado. Las tortugas se ven muy bien (he leído por ahí que el diseño de las tortugas es horrendo cuando deberían saber que no es el juego el que las ha diseñado), pero los escenarios se ven pobres. Todo se resume a luces de neón azules y rosas. Tampoco hay gran variedad de enemigos, y aunque el juego apuesta por usar distintas técnicas en cada uno de ellos (también muy a lo Arkham) al final no hacemos distinción entre unos combos u otros. En cuanto a otros apartados técnicos como el sonido, muy bien en las voces y muy mal en la música, demasiado machacona y pesada (y habla uno que se ha taladrado el cerebro con Yuzo Koshiro en múltiples ocasiones).

Las tortugas son lo mejor que hay gráficamente

Narrativamente un despropósito. En vez de escenas de vídeo se nos proporcionan a mitad de partida viñetas estáticas que narran los acontecimientos. Al juego se le ven suficientes maneras como para trabajarse las escenas de vídeo, porque de hecho hay momentos en los que sí que lo hacen así. La historia es común y plana, por mucho que la introducción nos parezca anunciar un juego más denso de lo que cabría esperar. Verdaderamente el problema del juego pasa mucho por las expectativas que generó, por su comparativa con la saga Arkham y en definitiva por pensarse la gente que esto iba a ser un juego mucho más "importante" de lo que realmente es. Eso se contagió a los programadores que se dedicaron a intentar hacer cosas diferentes para dar más sensación de solidez al título, pero cuando el juego entra en materia no hay nada que ver. Únicamente reparto de galletas.

Es que encima las viñetas son la mierda

Así que... ¿por qué darle una nota positiva (un aprobado es bueno chicos) cuando casi todo falla? Pues básicamente porque en ese casi está precisamente la jugabilidad, lo cual lo es todo en un beat 'em up como éste. Horrendo también para un machaca botones pero bastante aceptable para alguien que se lo tome más en serio. Eso es lo único que salva al juego.


2 comentarios :

  1. ¿Sabíais que hay gente que a Michelangelo lo llama /mikelanguelo/ y tiene los mismos derechos que los demás?

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    1. Si ya me decían que cuidado con las tontas.

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