viernes, 11 de abril de 2014

Operation Secret Storm

Habemus GOTY. Esto se vende solo: encarna a un agente secreto llamado George B. encargado de liberar Kuwait y asegurar las refinerías de petróleo de la tiranía de un tal Saddam Insane.

PROGAMING


Habéis leído bien, pero conviene profundizar en semejante idea. 1991, la operación tormenta del desierto está a punto de llegar a su fin y, viendo esto, los chicos de Color Dreams decidieron terminar el juego cuanto antes no fuera a resolverse todo demasiado pronto. Así, les quedó un juego horrendo aunque a la altura de otros títulos de la compañía con nombres tan pintorescos como Pesterminator. Tan grave es la cosa que la compañía tuvo que cambiar hasta dos veces el nombre (Bunch Games y más adelante Wisdom Tree) porque ya se la conocía como esa compañía de juegos nefastos a evitar.

Brazzers

Pero vamos al juego que es lo que nos importa. George B. (que no es Geroge Bush hombre, no seáis mal pensados) es un agente especial que ama América y odia toda la burocracia y a la gente políticamente correcta. Por ello, es el agente ideal para cumplir la operación tormenta secreta, la cual pretende librar al mundo del terrible Saddam Insane, un dictador muy malo que se baña en petróleo y a quien América debe dar caza, secretamente.

El encuentro final con Saddam

Así, viajamos por Kuwait partiendo crismas, quemando turbantes y cagándonos en todos los topicazos imaginables e inimaginables. Sí, somos un agente especial en una misión de importancia máxima, pero nos dejan allí sin un arma y sólo con la camiseta y los pantalones que llevábamos puestos. Todo entraba dentro de la normalidad hasta que empiezan a aparecer cosas extrañas. Y es que en nuestro avance nos encontraremos con cosas como árabes montados en dromedarios que escupen fuego y prácticamente vuelan, alfombras voladoras y, nada más ni nada menos que Satán. Sí, Satán, el demonio malísimo malo entre malos, el cual es un subordinado de Saddam. Como lo oís. Saddam evidentemente aparece al final y es un  monstruo más grande que todos los demás que escupe fuego. Pues muy bien.

Aquí el dromedario volador inesquivable

Nuestro avance es pausado ya que nos enfrentaremos a pocos rivales a la misma vez. El juego podría pasar por un juego de combates 1vs1, pero al final queda en la categoría de beat 'em up. Diez niveles de una irregularidad sin igual. Sin ir más lejos, el segundo es de los más difíciles con diferencia. La jugabilidad es tosquísima, con lag en los controles, ausencia de efectos de sonido y múltiples bugs que lo hacen jugáblemente horrible. Le salva el hecho de tener continuaciones infinitas que hacen el sufrimiento más llevadero.

God bless America.


2 comentarios :

  1. El juego tiene un mensaje que no termino de captar, muy sutil.

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