martes, 12 de agosto de 2014

Cloudbuilt

Cuidado que llega uno de esos juegos de amodio.




Amodio porque tiene cosas tan buenas... pero tiene una jugabilidad tan horrible que dan ganas de romper el ordenador. El juego de Rising Star Games falla en lo que sin duda es lo más importante de un título como Cloudbuilt. Si estuviéramos hablando de otra clase de juego, podríamos minimizar un poco sus problemas jugables, pero al tratarse de un juego de plataformas ultrapreciso y de dificultad endemoniada, el tener un control tan nefasto hace que Cloudbuilt sea una experiencia tortuosa.


Meted en una coctelera con una base de juego de acción cosas tan dispares como un Trackmania y un Prince of Persia, y poned el resultado en diferentes pequeños niveles de exploración y apertura tremendas y tendréis un poco la esencia de Cloudbuilt. Los niveles son circuitos donde se nos medirá el tiempo que tardemos en conseguirlos, y nuestro personaje se desplazará como si tuviera un jetpack en el culo. Bueno, si es que lo tiene. La velocidad que alcanza el personaje es tal que uno parece que esté jugando a un F-Zero, aunque siempre podemos parar y respirar cuanto queramos.

Pero no es un circuito "lineal" por donde tengamos que avanzar a máxima velocidad. Todo lo contrario, y es que Cloudbuilt es un juego vertical donde tendremos que ir escalando hasta llegar bien arriba, y el sistema se basa continuamente en correr por las paredes a lo Prince of Persia pero en una versión más avanzada, con jetpack y demás potenciadores que nos harán estar pegado a las paredes durante largos ratos y donde la precisión será fundamental.

Entra por los ojos...

Así que ya podéis ver un poco por dónde van los tiros... y es que semejante velocidad vertiginosa, potenciada con niveles absolutamente criminales donde la dificultad y precisión son elevadísimas y un control lamentable hacen de Cloudbuilt un juego jugablemente deficiente. No hablamos del control derivado del exceso de velocidad, que eso más o menos está bien traído, a lo que me refiero es a continuos fallos en la ejecución de las acciones de nuestro personaje que lo hacen completamente indomable. De hecho, más que aprender a jugar lo que hay que aprender es qué no hacer para no entrar en uno de esos fallos. En los primeros niveles sobrevivirás, pero en los últimos la cosa se complica en exceso, y si encima el 80 % de las veces mueres porque el juego no ha entendido lo que quieres hacer... apaga y vámonos.

... y sale por el culo

Pero si Cloudbuilt es un juego jugablemente horrible, hay que decir que también es una experiencia visual muy decente. Ya lo estáis viendo en las imágenes, y es que tiene un apartado artístico precioso. A ello se le suman las posibilidades que ofrece cada nivel, que te permite tomar distintas rutas con el objetivo de llegar cuanto antes a la meta. Cloudbuilt tiene tantas cosas buenas que su velocidad y su "género" le dan para creer que algún día se podría hacer un Sonic así, pero su control nefasto hace que casi no merezca la pena. Eso sí, cuando lo completéis sentiréis una sensación de ser los amos del universo por haber vencido a las cabronadas que te ponen en los niveles y a los evidentes problemas de jugabilidad.


2 comentarios :

  1. Es uno de esos títulos que me hace decir "Ay si los de Valve compraran la idea".

    Y sacaran una secuela en condiciones, se entiende.

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    1. Uy, pues yo no veo a Valve haciendo una cosa así. La mejoraría seguro, como con todo, pero no me acaba de pegar xD Igual se me escapa algo.

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