miércoles, 24 de septiembre de 2014

Dead Island

El juego que me gustó-no me gustó-amé.



Probablemente si estáis o estabais más o menos en esto de los videojuegos visteis en su día uno de los trailers más llamativos de los últimos tiempos. De hecho aunque no os interese el tema es posible que lo vierais porque fue tan popular que hasta apareció en las noticias y tiene su propia ficha en FilmAffinity. El trailer de Dead Island, juego de Techland (Call of Juarez, Chrome), ya forma parte de la historia contemporánea de los videojuegos de alguna manera.

Pero qué Borderlands es todo

Ese trailer nos gustó a todos, pero para los que llevábamos años jugando a juegos era evidente que el juego luego poco tendría que ver con eso. Además la trampa era doble, y es que estábamos ante una nueva IP de la que sabíamos poca cosa, por lo que sí que había cierta esperanza de que al menos el juego intentará hacernos llegar las emociones del trailer al videojuego. No tardaría mucho en salir información sobre Dead Island, y todo apuntaba a una especie de Dead Rising en primera persona y cooperativo. Muchos ya se bajaron del carro en ese punto, probablemente los que esperaban yo que sé, ¿un juego rebobinado o algo así? El juego acabó saliendo y, como era de esperar, las expectativas de su trailer no fueron satisfechas. Dead Island era a priori un juego más.

Y yo dejé pasar el tiempo para probarlo. Tampoco voluntariamente, simplemente tenía el juego ahí y tardé en ponerme definitivamente con él. Un día decidí jugarlo y tuve una experiencia bastante negativa con él. Avancé poco pero no tardé en encontrarme con numerosos fallos que me transportaban a puntos del mapa donde no había estado cuando cargaba la partida, o la aparición de misiones en mi diario que no sabía de dónde habían salido. Todo eso aderezado con un inventario terrible hizo que Dead Island estuviera lejos de gustarme, así que simplemente lo abandoné para una mejor ocasión en la que además tuviera alguien con quién jugarlo.

Pero... quizá por causas del destino le di una oportunidad mucho después, y en esta segunda ocasión he llegado a amarlo como pocos. Hacía tiempo que un juego no me llegaba tanto en términos de diversión, y eso que no es un juego explosivo donde pasen cosas de continuo como sí puede ser Borderlands. No me he vuelto a encontrar con un sólo fallo ni han ocurrido cosas extrañas, así que deben haberlo mejorado bastante con alguna actualización o simplemente no he tenido tan mala suerte. Eso sí, el inventario sigue siendo una patata considerable.

Para que os hagáis una idea, Dead Island es como un Borderlands de armas cuerpo a cuerpo. Sí, hay armas de fuego y todo eso pero os pasaréis el 80 % del juego sin usarlas. No tiene nada de sentido del humor, así que en lo único que se le parece es en su sistema de juego con esas armas que vas encontrando a cada momento y que se dividen en los mismos colores que las de Borderlands para establecer su nivel de "epicidad".

Dead Island tiene "toques de RPG". Lo digo así entrecomillado porque ni yo me creo que eso sea un RPG, pero ya sabéis cómo va eso: personaje con nivel, armas con nivel, enemigos con nivel y un árbol de habilidades que desbloquean mejoras con los puntos otorgados en cada subida. ¿Para qué existe todo esto? La verdad es que en Dead Island no sirve para casi nada, y es que tus enemigos subirán de nivel contigo, así que seguirás necesitando el mismo número de golpes para acabar con el mismo zombie. En Borderlands pasaba algo parecido, pero aquí es todo mucho más descarado. Además, puedes jugar perfectamente con alguien de nivel 2 mientras tu eres nivel 40, porque el mismo enemigo en pantalla aparecerá a cada jugador en su correspondiente nivel. En definitiva, que tenéis que darle los mismos golpes al mismo zombie para matarlo independientemente del nivel que tengas.

Lo que marca la diferencia y lo que te hará más fuerte son las armas personalizadas. En Dead Island hay un montón de diseños que te permiten desbloquear armas fabricadas en las mesas de trabajo. Así, puedes incendiar un machete o electrificar una pistola, entre otros diversos efectos que se aplican bastante bien. Vamos, que da mucho gusto eso de electrificar zombies, para que nos entendamos.

Don't dead, open inside

Dead Island es un juego tremendamente extenso con tres zonas que visitar, las cuales a su vez tienen varias subzonas de manera que el juego rara vez se va a hacer repetitivo. Es un juego que, si no sabes mucho de él (como me ocurrió a mí) piensas que se va a desarrollar en la línea de playa todo el tiempo, con chiringuitos por doquier y mojitos como fuente de vida, pero que luego torna en algo mucho más variado. Recuerdo mi llegada a la ciudad y quedar sorprendido al no tener ni idea de que el juego iba a ampliarse a zonas tan distintas. Donde sí que flaquea y bastante es en las misiones, que no dejan de ser meros recados continuamente y rara vez proponen algo distinto. Eso sí, hay tantas que es muy probable que te dejes la mitad la primera vez que lo juegues por muy ordenado que vayas.

La experiencia cooperativa es bastante buena. Es cierto que es un juego que puedes acabarte entero sin ayuda de nadie, pero es en el multijugador donde gana todavía más puntos. Depende también de con quién juegues, porque también puede tocarte el típico que coge el coche y se pone a hacer todas las misiones sin que tú te des cuenta, pero la gente es bastante amorosa en general a pesar de que el punto de encuentro de jugadores no acabe de ser todo lo satisfactorio que podría

Incluso puedes jugar con gente adorable con la que adoptar un zombie y llamarle Mordisquitos

Pero centrémonos ahora en lo peor de Dead Island. Más allá de que la misión principal sea un poco sosilla, cosa que también pasa en otros juegos de mundo abierto como Fallout 3 o Skyrim, el principal problema del juego es su inventario. Un inventario que os dejará vendidos más de una vez y que hará que os dediquéis a beber botellas de alcohol en vez de atacar con el arma que creéis llevar. Luego te acostumbras, pero al principio el inventario es tan incómodo que dan ganas de vaciarlo cada dos por tres. No hubiera costado nada, por ejemplo, establecer las típicas teclas de acceso rápido para los números del teclado con el fin de cambiar de arma cómodamente.

Los DLC añaden considerables horas de juego a un Dead Island ya de por sí largo

Técnicamente es bastante bueno. Gráficamente y sobre todo en cuanto escenarios está todo muy bien diseñado. A pesar de la extensión de terreno tan grande que abarca acabas aprendiéndote los lugares y sabes ir hasta sin mapa. Bueno, todos menos la ciudad que es un verdadero laberinto. Quizá hubiera estado bien algunos cambios entre noche y día o lluvia y sol, y es que el tiempo será el mismo en la isla inicial y en la parte de la jungla durante toda nuestra estancia, mientras que en la ciudad sí que hay ratos de lluvia. No tengo ni idea de la razón por la cual eso sólo ocurra en ese cacho del juego y no en todo.

Lluvias tropicales para todos

Dead Island es un juegazo pese a quien le pese. Puede que en ningún momento haya llegado a las expectativas del trailer, pero no deja de ser un juego mucho más divertido de lo soso que te puede parecer en un principio. No queda mucho para el Dead Island 2, y estoy convencido de que va a ser un pelotazo considerable que se va a centrar mucho más en el humor. Por decirlo de alguna manera, algo más Dead Rising en primera persona que éste.

6 comentarios :

  1. https://www.youtube.com/watch?v=taQ3Rjm7k-U

    :P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si pone que el video tiene 3 millones y medio de reproducciones por lo menos 2 millones son mías xDDD. Bueno, 2 millones uno, porque lo he vuelto a ver. Nunca se ve las suficientes veces.

      Me gusta más que el del 1 fíjate tú!!!

      Eliminar
  2. El juego me gustó a mi también, y curiosamente no tuve problemas de inventario. Encontré gente amable que me regaló un arma con miles de balas, mi única queja fue la igualada de nivel que siempre me tenía igual de indefenso. Juego poco innovador pero divertido, como Borderlands. Te recomiendo evitar la segunda parte Riptide, no porque sea mala, sino porque es igualiiiiiisima que la primera entrega, no hay nada nuevo que valga la pena, puedes mejor aventarte una segunda vuelta del juego conservando inventario y habilidades. Saludos afectuosos.

    ResponderEliminar
  3. yo lo termine hace dos meses, lo abandone por casi y dos años y lo termine recien.
    me estresaba mucho y me vacilaba por el asunto de los zombies tanto asi que me pedi el riptide y bueno resulto mas de lo mismo jjejeje

    Sin embargo no negare que me gusto y mucho!

    ResponderEliminar
  4. Yo tengo una relación de Amor/Odio con este. Por un lado me encanta su duración enorme y rejugabilidad, pero por otro la repetición y el tedio están presentes cuando estás cumpliendo con la enémisa misión de recadero o escolta para subir de nivel.

    Un nivel que no te garantiza que seas más dificil de matar o más fuerte, ya que ahí te matan de un par de toques siendo el nivel 1 o el 31. Esto puede gustar a algunos que pueden considerarlo como algo desafiante y de toques de survival. Pero cuando me das progresión de personajes, pues no sé, como que espero algo de PROGRESIÓN...

    Aun así en líneas generales es un buen título con el que tienes horas de juego para aburrir. Y su secuel, aunque también sea más de lo mismo, también tiene más de lo mísmo que te gustó del anterior: horas de diversión para dar y tomar.

    Buena Reseña. Un Saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí es que me encantó, pero por ejemplo no me atrevo a ponerme de seguido con Riptide porque es un juego un poco agotador. Sobre todo por esas misiones de recadero que mencionas, pero bueno, siempre se disfruta más con gente chachi :D

      Eliminar