martes, 21 de octubre de 2014

Hell Yeah! Wrath of the Dead Rabbit

¿Por qué no habláis nada de este juego?



Porque es una mierda, me dirá más de uno, pero a mí me parece tan ingenioso y divertido que lo único que me molesta de él es que no durara diez horas más. Hell Yeah! Wrath of the Dead Rabbit es un juego de Arkedo Studio (Big Bang Mini) que vio la luz en el año 2012 y que tiene el honor de tener entre sus logotipos iniciales el SEEEGAAA que tan grabado en el cerebro tenemos algunos. Es un juego de plataformas en 2D con una animación escandalosa, con un poco de puzle y un poco de acción. Lo que viene a ser "no tengo ni idea de cómo catalogarlo realmente".

¡Terry Bogard!

A rasgos generales, Hell Yeah! es un juego donde tenemos que acabar con bosses. Si bien hay enemigos intermedios su relevancia y aparición es mínima, y nuestra única función será la de movernos por los liosos niveles en busca del siguiente enemigo a eliminar con la ayuda de un radar que nos determinará su posición.

Nuestro conejo muerto y señor de los infiernos tendrá, la mayoría de las veces, que luchar cara a cara con la susodicha criatura y disparar todo su arsenal para vencerle (demasiado extenso el arsenal he de decir). En otras ocasiones lo que debemos hacer es resolver un puzle que haga la misma función (como hacer que le caiga una roca en la cabeza). El resultado siempre será el mismo, una pantalla de minijuego del estilo de WarioWare Inc. donde tendremos unos pocos segundos para pasárnoslo y que resultarán en una animación especial que bien podría catalogarse como un "fatality" por su espectacularidad y también por su violencia. En la imagen de al lado podéis ver estos tres pasos. Primeramente utilizamos unos lanzallamas para quitar toda la vida al monstruo. Acto seguido se activa el minijuego (microjuego que diría Wario) donde tenemos que hacer fuego pulsando en el momento apropiado el botón A. Por último, nos limitamos a presenciar la animación que los desarrolladores nos tienen preparada.

Lo bueno de todo esto es que hay en torno a 100 de estas criaturas, y pronto entenderemos que más que llegar al final de un nivel como un juego de plataformas clásico lo que tenemos que hacer es matar a estos seres para tenerlos a todos, en plan Pokémon, y así avanzar a lo largo del juego ya que siempre hay un requisito mínimo para continuar. Aunque esto suene a que tenemos que buscarnos las castañas en realidad estamos ante un juego lineal con todo prefijado de manera que, al terminarlo, tengas todas esas criaturas. 100, que a veces repiten muertes, pero la variedad es tal que debe de haber unas 40 de estas animaciones (hubiera sido un puntazo currarse las 100, pero no importa volver a ver algunas por lo divertidas que son).

Un ejemplo de las criaturas que te puedes encontrar

Y estas criaturas son de algún modo las estrellas del juego. Al terminar con sus infernales vidas se añadirán a nuestro bestiario donde podremos leer una siempre graciosa descripción de la misma. Además, el juego incluye un modo llamado "La Isla" donde podemos gestionar a dichas criaturas y hacer que trabajen para nosotros y nos den suculentas recompensas en formas de objetos de personalización, dinero para comprar más cosas o puntos de vida.

El sentido del humor es lo más importante en Hell Yeah! Wrath of the Dead Rabbit. El mismo juego con una chispa diferente hubiera sido bastante poco reconfortante. Vaya por delante que a mí me ha gustado el juego especialmente porque el sentido del humor me resultó muy acertado, pero eso es algo puramente subjetivo, por lo que si no comulgas con sus "gracietas" es posible que el juego se te haga cuesta arriba.


Porque si aislamos un poco esa idea detrás del juego tan original y su sentido del humor, lo que nos queda es un juego que, en la pureza jugable, deja bastante que desear. Se recomienda encarecidamente un mando, y a pesar de ello tendréis la sensación de que es muy mejorable en cuanto a todo lo jugable. La rueda es considerablemente incontrolable, disparar apuntando con el stick derecho no acaba de ser cómodo, sobre todo cuando tenemos también que saltar y nos falta una tercera mano para poder controlar todo eso. Por fortuna no es un juego difícil, y aunque morirás en múltiples ocasiones no existen vidas ni nada que se le parezca. Únicamente los checkpoint están bastante alejados, y además tendrás que tragarte cada escena de vídeo sin posibilidad de pasarla aunque ya la hayas visto (lo cual para muchos es peor casi que un game over).

Su apartado artístico es sobresaliente, tanto los gráficos como el diseño de los niveles y todo lo que tiene que ver con lo que aparece en pantalla. En estático ya resulta atractivo, en movimiento lo es todavía más. La única pega es que noté la cámara demasiado corta, con demasiado zoom, y nuestro conejo no es precisamente lento (sobre todo cuando va en su rueda) por lo que nos encontramos con la mayoría de peligros de golpe.

Mirad que SEGA todo

Un juego que ha pasado bastante desapercibido pero que merece un punto de atención por su propuesta. A mí me convenció, aunque también es verdad que esperaba otro plataformas genérico.

5 comentarios :

  1. "Únicamente los checkpoint están bastante alejados, y además tendrás que tragarte cada escena de vídeo sin posibilidad de pasarla aunque ya la hayas visto (lo cual para muchos es peor casi que un game over)."

    Yo entre ellos. Lo odio, en serio.

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  2. A mi sobrino de 4 años le encanta este juego, y las muertes.... Tengo miedo.

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    1. Pues sí, te va a salir algo gore, como su tío.

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  3. No, por el momento no toca. Parece divertido sin más y eso está bien, pero entre lo de las secuencias de video y la cruzada en la que estoy, quizá en el futuro.

    Saludos fremen.

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