lunes, 1 de diciembre de 2014

Hammerwatch

Un buen juego mal planteado.



Hammerwatch es un dungeon crawler bastante simple desarrollado por Crakshell que tiene una inspiración directa en el mítico juego Gauntlet. De hecho, podríamos decir que Hammerwatch es el Gauntlet de una nueva generación de jugadores, aunque su repercusión ha sido evidentemente menor.

¿Alguien dijo Gauntlet?

Eligiendo entre seis clases con distintas características y poderes, en Hammerwatch tendremos que aventurarnos por mazmorras llenas de trampas, secretos y, sobre todo enemigos. Nidos y nidos de una variedad decente de enemigos que pretenderán quitarnos una a una las vidas que vamos acumulando a lo largo de la aventura hasta llegar a una de esas pantallas de game over que cada vez cuesta más ver. En el fondo ésa es la idea, pero siempre podemos cargar una partida guardada previa, por lo que si alguien os dice que es uno de esos juegos imposibles con "permadeath" no estará en todo lo correcto.
Warlock, mi clase favorita

Hammerwatch es un jaleo de juego importante. A lo largo de sus (de momento) dos campañas, nos encontraremos con unos cuantos quebraderos de cabeza que puede que a más de uno le eche para atrás. Un juego que retoma un diseño de mapas laberíntico de pasadizos secretos, interruptores que accionan puertas por las que pasaste hace mil años y la necesidad de orientarse siempre para avanzar. En definitiva, un juego al que el jugador de hoy en día acostumbrado a ser llevado de la mano no está del todo habituado. Para orientarnos tenemos un mapa que nos muestra las zonas inexploradas y nos señala los objetos importantes, aunque en ningún momento nos marcará el camino por donde ir.

El Viñarock

"Un juego mal planteado", decía al principio de este texto. Imaginad vuestra partida de Hammerwatch con esos enrevesados laberintos y tantos interruptores y pasadizos. Es de lógica pensar que la organización es vital en un juego así, y la memoria fotográfica todavía más. ¿Cuál es el problema? Que Hammerwatch es un juego cooperativo, o en teoría así se vende, pero la experiencia me ha dicho que jugarlo solo lo convierte en mucho mejor juego. La razón es simple, los jugadores se desperdigan fácilmente, y aunque intentéis ir juntos es una tarea imposible por las propias características del juego y sus personajes (a menos que os cojáis todos el mismo rol). Lo que acaba ocurriendo es que tú no investigas todas las zonas del mapa, y dependes de que los otros jugadores detecten todas esas entradas y puertas secretas que hay de camino a la salida. Esto es todavía más grave si os perdéis, y es que volviendo a investigar zonas verás partes que tú no viste y que ya estarán desoladas. En definitiva, un caos de organización insalvable.

Uno de esos juegos de conseguir 20 vidas para que el boss te pueda quitar 10

"Pues pasa de los secretos", me dirá más de uno, pero qué risa tía Felisa. Conseguir pasarse el juego requiere de mucha concentración y mucha pasión completista. Si habéis jugado al juego ya sabéis a lo que me refiero, y es que no hace falta más que pasearse por la lista de los logros mundiales de Steam para darse cuenta de que casi nadie se lo ha pasado (actualmente un 1'8 % de la gente que lo hemos jugado lo hemos conseguido). La razón es que es un juego que en cooperativo es casi imposible por definición, y jugándolo solo es relativamente difícil ya que requiere que tengas todos los sentidos y concentración a flor de piel.

El error es su planteamiento. Un juego que mete el cooperativo cuando en realidad debe ser jugado por ti mismo. No le sobra el cooperativo porque de no tenerlo la gente hubiera pasado de su culo, y al fin y al cabo esto se trata de vender, pero desde luego tú solo vas a encontrar una experiencia mucho más enriquecedora.


No puedo evitar mermar mi amor por un juego fantástico únicamente por ello. Encontrarás en Hammerwatch una música excepcional compuesta por Two Feathers, unas clases de personaje muy diferentes que requieren muy distintas estrategias y una jugabilidad y dificultad más propia de hace unos años que de ahora. Todavía a día de hoy, semanas después de jugarlo, lo sigo recordando con bastante amor. Por si no tienes suficiente con ello, el Steam workshop es de esos que merece la pena patearse ya que la comunidad ha hecho fabulosos mapas que se disfrutan tanto como los oficiales.

No os olvidéis de echar un buen vistazo al maravilloso workshop de Hammerwatch

Y bueno, que ya sabéis que yo siempre soy más de single player o si acaso de cooperativo local, pero esta vez hacedme caso que llevo razón. Eso sí, si lo que queréis es hacer el cafre sin más pillad unos cuantos amigos y comprobad como uno se dedica a comerse todas las vidas de los demás (son comunitarias). De todas formas el multiplayer siempre es una buena opción una vez habéis acabado el juego por vosotros mismos.


1 comentario :

  1. Me ha llamado la atención el juego. Pese a que tenga estos errores en cuanto el cooperativo, siempre me han llamado aquellos retos "Single-Player" que normalmente son imposibles de pasar x'D Buena crítica ;)

    Saludos!

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