martes, 2 de diciembre de 2014

The King of Dragons

Pasan los años y cada vez que lo vuelvo a jugar me parece incluso mejor. Hablamos de un hack and slash de 1991 que apareció para la CPS1 y que se adaptó para una versión de Super Nintendo un poco más capada en 1994. Un típico juego de espada con distintos personajes a elegir que tiene como principal virtud su dificultad equilibradísima para lo que nos encontramos por las recreativas.



Pronto nos daremos cuenta de algo: al igual que otros juegos de la época meter una moneda adicional no nos permite continuar desde donde hayamos muerto, si no que tendremos que empezar desde el principio. Esa sanguinaria decisión funciona curiosamente bien en The King of Dragons básicamente porque es un juego muy fácil, sobre todo en comparación con la media de dificultad que hay en cualquier juego de recreativa. Morir significa encontrarnos con el pantallazo de Game Over, aunque antes de eso dispondremos de varias vidas (que además se pueden incrementar) como si estuviéramos en nuestra casa ante cualquier beat 'em up/hack and slash de mitades de los noventa, cosa inusual en los arcade.

La fiesta de la toña

Y como digo la dificultad está muy equilibrada, ya que este mismo sistema se usó en otros juegos cuya dificultad no varió en ningún momento. The King of Dragons es un juego que puedes pasarte perfectamente sin perder ninguna vida siempre y cuando vayas con mucho cuidado. Ademas, su duración (16 cortos niveles) permite que la curva de dificultad sea muy suave y el aprendizaje rápido.

El estereotipado reparto
Es un hack and slash muy simple, con dos botones que reducen todo a saltar y atacar. La única complejidad reside en los personajes y sus características, ofreciendo distintas posibilidades dentro del mismo juego. Cada uno tiene su propio ritmo de crecimiento y sus valores en defensa y ataque difieren. Hay algunos que están pensados más para el apoyo ante partidas de varios jugadores (hasta tres), pero en general se puede salir vivo del juego con cualquiera de ellos. Eso sí, le falta variedad en los enemigos, se repiten demasiado y tan sólo aparecen versiones de los mismos enemigos en distintos colores. Las luchas contra los jefes de nivel son bastante buenas.

Técnicamente es espectacular. Todavía hoy se ve bonito y el tamaño de los enemigos es imponente. Es la antesala de juegos como los fabulosos Dungeon & Dragons de CPS2. Escenarios variados y llenos de colorido acompañados por una música de la siempre acertada Yoko Shimomura.

Y bosses con truco y todo

Pero la verdad es que un 50 % de que me guste tanto se debe a esa dificultad tan bien ajustada más que inusual en juegos de recreativas donde pasar de la segunda fase suele ser más que un reto. Todo lo demás como digo funciona, pero eso es lo que más enriquece a uno como jugador.

3 comentarios :

  1. Olvidaste Mencionar que en Distintos Niveles hay Creditos Ocultos, en el Nivel 2 en el del minotauro, en la fase 6 que es algo larga, otro Credito en la ultima pantalla en uno de los Pilares, Fase 9 facil de encontrar por alli, y la ultima esta en la 15, tambien hay otro credito oculto por encontrar, y es la fase 10

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    1. Como te dije por Facebook no suelo poner secretos ni cosas así de los juegos, tan sólo hablar de ellos. Al fin y al cabo así no se estropean las sorpresas para los que quieren jugarlo ^^. Gracias de nuevo por tu comentario :D

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  2. Un juegazo de lujo, que tuvo además una conversión bastante buena a Super Nintendo. Un juego muy divertido al que le metí caña en las salas de máquina.

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