lunes, 5 de diciembre de 2016

Multianálisis: Adaptaciones por Doquier

De seis juegos analizados hoy en los multianálisis, tres son adaptaciones de algo. Adáptate o muere -venía muy a huevo, lo siento-. Por otra parte, entre los analizados se encuentra un juego con gran nombre y con una puntuación muy baja.



Casual por definición. Esa palabra que hace temblar a los "true gamers" y que tiene un tono bien despectivo. Jane's Hotel (5.5) es uno de esos juegos donde tienes que atender las peticiones de los clientes que van llegando para pasar sus bonitas vacaciones. Ya apareció por uno de estos multianálisis un juego muy similar: Cake Mania, y ya dije lo adictivo que me pareció. La coordinación es vital como en pocos juegos para alcanzar el mínimo de puntuación establecida. Avanzar te llevará por nuevos hoteles y clientes más exigentes. Buen juego dentro de su liga.

Realmente los multianálisis suelen asociarse con juegos malos e insignificantes, pero llega Kung Fu Panda (6.5) para confirmar la excepción de la regla. Es un beat 'em up mezclado con plataformas con unos gráficos muy decentes, un control que usa el stylus adecuadamente en la mayoría de los casos a pesar de la considerable cantidad de movimientos, una historia fiel a la película -con un buen apartado sonoro capitaneado por las voces del propio reparto- y, en definitiva, un juego muy bien hecho y cuidado como no solemos ver en las adaptaciones de videojuegos. Si no tiene análisis en profunidad es únicamente porque no hace nada nuevo que de como para un par de párrafos de texto.

Game Boy Color dio buenos juegos, y Doraemon Memories: Nobi Dai no Omoi Izaru Daibouken (6) es uno de ellos. Un juego de plataformas lo más estándar que puedas imaginar, con cuatro mundos a recorrer y con una dificultad bastante rebajada -no morí ni una sola vez-. Sus únicas particularidades son la elección de personaje distinto en cada nivel -cada uno tiene distintas características- y un quiz en cada uno de los mundos que te otorgará algún que otro extra. No salió de Japón y está en japonés, pero si no sabéis nada del idioma podéis completarlo sin problema -aunque los quiz no tendrán gran sentido-. El juego es todo lo simple que buscaba cuando lo empecé, así que contento con él.

También para Game Boy Color tenemos Hot Wheels: Stunt Track Driver (4.5), que viene a intentar coger un trozo de un mercado capitaneado por los estupendos juegos de MicroMachines. En concreto, este juego es el típico clon de Motocross pero sin alma ni chispa. Conduciremos por circuitos en distintas estancias de un hogar y nuestro objetivo será dar el mayor número de piruetas posibles en el aire para conseguir un turbo extra al aterrizar. Seis pequeños circuitos, coches diferentes con estadísticas que importan bien poco y un par de modos de juegos que en total te dará una vida de útil de una hora. Insuficiente.

Uno de los más horrendos juegos de Nintendo DS, y os aseguro que he jugado a bastantes mierdecillas -no hay más que darse un paseo por la lista de juegos analizados-. Zorro: Quest of Justice (2.5) es demasiado fácil como para desesperar, pero tiene uno de los peores controles que jamás he visto en un videojuego. Botones que no responden -ni siquiera el D-Pad funciona adecuadamente-, QTE que fallan porque así lo desea la DS -terribles los niveles del caballo- y, en general, una experiencia jugable de cortarse las venas. El aspecto visual por lo menos no está muy mal gracias a unos decentes gráficos en 3D, y la musiquilla muy de El Zorro -ya me entendéis- le sienta bien, pero ni su base plataformera ni su vertiente de juego de acción dan un momento de satisfacción.


He probado a jugar a Harvest Moon DS (3) dos veces en dos momentos del tiempo distintos y también hace muchos años le di algunas horas a Harvest Moon 64. La conclusión en todos los casos es la misma: no entiendo el juego. Son juegos que se me escapan, que en teoría están considerados grandes juegos pero de los que yo no acabo de entender. No entiendo su estructura, no entiendo lo que ofrecen, no entiendo su propuesta y, en definitiva, no soy compatible con ellos. Creo que tras tres oportunidades no volveré a tocar un Harvest Moon. Espero que otros juegos que se han asociado a ese nombre, como Stardew Valley, tengan mucha más chicha, pero ya voy con miedo ante lo que pueda suceder.

3 comentarios :

  1. El problema de Harvest Moon es que es un tanto especifico, te tiene que gustar mucho lo de plantar, cosechar, relacionarse para que te guste. Ademas precisamente el primero de DS es muy limitado para mi gusto, prefiero otras entregas como la saga Rune Factory de la que me enamora el diseño de personajes, mas de mi gusto, y por las curiosidades que suele traer de una entrega a otra. Aun asi ni yo he conseguido pasarme al 100% uno solo de sus juegos xDDD

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    1. Comparto lo que dices, son juegos bastante tranquilos pero por lo mismo no terminan de convencer a todos. Yo solo he podido terminar el Rune Factory 3 debido a que tenía algo de historia en plan rpg y había un sistema para luchar, pero jamás aguanto mucho solo con lo de la granja.

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    2. Pues sí, pero precisamente al ser tan específicos me llama la atención lo reconocidos que están. Son juegos que tuvieron -ahora parece que no tanto- bastante nombre en el sector en cada una de las plataformas de Nintendo que salieron.

      En cualquier caso, parece que no son para mí :(. Gracias por los comentarios! Me han servido para entender un poco más un juego que no acababa de asimilar. Por mi cabeza pasba siempre "¿qué me estoy perdiendo?" pero ya veo que simplemente son así.

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