miércoles, 2 de octubre de 2013

Anna





Anna es un juego que salió en 2012 y que se une a ese subgénero de aventuras gráficas en primera persona con una vertiente psicológica donde el terror toma especial protagonismo. Dreampainters es la desarrolladora, y aunque no pueda decir que mi experiencia haya sido completa he de decir que seguro que va a ser de los primeros juegos que se me vengan a la cabeza cuando escuche la palabra "perturbador".


Y mi experiencia no ha sido completa porque no me he enterado casi de nada de la historia. Esto en muchos juegos hasta puede dar igual, pero en una aventura gráfica cobra especial importancia, hasta el punto de plantearme si estaba en el derecho de hacer un análisis. Estamos ante una de esas historias abstractas, donde tienes que entender lo surrealista de las situaciones y retorcer tus ideas para alcanzar lo que se quiere contar.

Muy de revista de decoración de interiores

Así que Anna es un juego que recuerda a Dear Esther, sólo que aquí no estamos ante un paseo abstracto sin más como ocurriera en dicho juego. Tampoco es una historia de terror tan palpable como mi adorado Scratches, aunque comparte con él ciertas atmósferas. Nada que ver tampoco con el sopor que encontrábamos en los juegos de Dark Fall (tanto la primera como la segunda parte, ya que tengo la tercera todavía pendiente). En definitiva, Anna me recuerda a unas cuantas cosas de todos los juegos del género que he jugado últimamente, pero a la misma vez es distinto.

En el juego (por lo menos es lo que entendí), manejas a un personaje con problemas de memoria que no hace más que ver un molino abandonado que finalmente decide visitar gracias también a una tal Anna que aparece entre sus recuerdos. Con el objetivo de limpiar su mente (y de mojar el churro), acudiremos a dicho molino y nos tiraremos unas cuantas horas delante de la puerta sin saber cómo narices entrar dentro. Una vez lo hemos hecho, todo torna hacia la brujería y hacia los rituales de espeluznante procedencia. Tendremos que realizar un montón de ellos para llegar hasta el fondo del asunto, todos ellos muy abstractos, y conseguir así toparnos con uno de los tres finales que presenta el juego (que yo sepa).

Gráficos notables, optimización insuficiente

Es, quitando algunas partes, un juego de hacer rituales, así que ya podéis imaginar lo abstracta que puede ser la cosa, porque encima todo lo que nos rodea es surrealista. Además, pocas son las veces que tendremos alguna referencia que nos ayude a solventar el enigma presente, por lo que es básicamente uno de esos juegos donde te dedicas a utilizar todo tu inventario con todos los objetos del escenario. Pero amigos, hay algo que dificulta mucho esta labor, y es que en Dreampainters se enorgullecen (encima) de haber creado un juego donde puedes... ¡Coger un montón de cosas que no valen para nada! Y lo dicen así, tan felices. Puedes perfectamente llenarte los bolsillos de piedras, piñas y demás objetos que no vas a usar en la vida que llenarán tu inventario y te confundirán todavía más. No sé qué tiene eso de divertido, pero ahí queda dicho.

No, no es el juego oficial de la película La Máscara

En su vertiente de terror psicológico he de decir que tiene muchos enteros. Al menos yo soy tan simple que creo que es lo único por lo que merece la pena el juego. Hablamos de sombras, objetos que aparecen y desaparecen y demás juegos visuales que te hacen preguntarte si estás tu loco o es el juego. Lo mejor es que son sucesos aleatorios, que ocurren sin que tengan que existir desencadenantes. Es decir, no es de esos juegos en los que utilizas un objeto importante y te preparas para el susto. Hay un buen puñado de sucesos que son verdaderamente perturbadores. Anna inquieta pero no asusta. El "terror inteligente" que se podría decir usando un sistema de medición similar al del "humor inteligente". No hay sobresaltos, a pesar de que el apartado sonoro es sobresaliente. No hablamos tampoco de un miedo que provenga de una ambientación. Es la intersección entre esos mundos.

A mí, mientras no aparezcan aliens...

Es un juego muy mejorable en su vertiente jugable. Demasiado tiempo utilizando objetos en un inventario que es de todo menos dinámico y con una optimización durante todo el juego bastante reprochable. Si fuera un FPS sería casi injugable, pero al ser una aventura gráfica se le perdonan este tipo de problemas derivados principalmente de su potente juego de luces.

Anna es una experiencia moderadamente recomendable. Es bastante corto, pero te pasas un 80 % atascado sin saber a dónde ir o qué hacer. Por fortuna, todo el juego se desarrolla en el molino, el cual consta de dos plantas muy reducidas, por lo que tampoco hay una gran variedad de posibilidades donde perderse. Sacad vuestros cuchillos para empezar a conseguir sangre de vírgenes, alas de murciélago y pelos de las fosas nasales de Obama. Tal como está el mundo, os será más fácil haceros con lo último que con lo primero.

5 comentarios :

  1. Analisa Melcoño (es de esas cosas que aprendí del Homy, como Juancho Tacorta)

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  2. Oh que lástima, esperaba que fuera mejor el juego :(

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    1. No está mal teniendo en cuenta que no prometía gran cosa. Además, ahora se encuentra en uno de esos bundle para hacerse con él baratero baratero.

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  3. Bueno, ante todo hay que pensar que está en un bundle durante las próximas 20 horas y que se puede conseguir por un euro, así que tras leer esto lo pillaría para darle una oportunidad (no lo haré porque mi hermano ya se cogió el bundle y por ende ya lo tengo :D ). Eso si, eso de puzles cuasi aleatorios y tanto abstractismo no creo que me guste... ¿Cuantas horas más o menos crees que puede durar? ¿Está en español u only english?

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    1. Pues yo lo jugué en inglés, no sé si vendrá en español porque suelo dejar las voces originales y todo eso. Horas muy pocas, aunque depende de lo que te atranques también. Si mágicamente caes en todo lo que hay que hacer, puede que en tres horas lo hayas terminado.

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